Eran las cuatro de la mañana, la fiesta había finalizado hacia unos minutos, quedábamos solo los 5, ella se estaba despidiendo de Luka y Emma, la cual ahora tenía más dudas sobre su relación – ¿Qué te ocurre?–preguntó Dante mirándome, negué con la cabeza – Solo estoy cansada–forcé una sonrisa, me miró con duda, pero su atención se desvió rápidamente hacia Arabella, que se colgó de su brazo, le dedico una amplia sonrisa acariciando su cabeza, desvié la mirada sintiendo malestar, me acerqué a Emma abrazándola, le susurraba al oído que pensara las cosas con calma, ella solo asintió intentando sonreír, pero solo le salió una mueca, acaricie su cabello mirándola triste – Nos vamos…–escuché la voz de Dante, asentí sin dirigirle la mirada, me despedí de los chicos con la mano, me giré, pero

