– He preguntado, ¿Qué ha pasado?–volvió a cuestionar dado que nadie había dicho nada – Tu mujerzuela, ha pegado a Guido, y se atreve a decir que él ha tratado de–no término la frase cuando un puñetazo lo hizo caer al suelo, todos jadeamos sorprendidos ante lo que acababa de pasar – Mucho cuidado con lo que dices–el tono de su voz era frío, miraba a su padre como si fuera un bicho que en cualquier momento aplastaría sin contemplación– Ahora, respóndeme, ¿Qué te ha pasado?–preguntó mirándome – Olvídalo, solo vamos a la habitación–agarré su mano intentando caminar, pero no se movió ni un centímetro – Lea, dímelo, voy a descubrirlo–suspiré desviando la mirada– Por las palabras de Samuele, por como esta ella, deduzco que tú… Eres el culpable–se acercó a Guido empujándolo contra la pared–

