– ¿Has colocado una bomba?–preguntó incrédulo – Sí, pero tranquilo no pienso morir yo, solo tú y tu familia– – Estás jodidamente enfermo–dije haciendo que riera como un maniático, tenía que alejarme de él, para salir de aquí Respiré hondo, coloqué mejor a Fiorella en brazos, la sujete con fuerza, levanté una pierna dándole una patada haciendo que me soltara, me giré rápidamente propinándole un puñetazo con todas mis fuerzas, aproveche que cayó al suelo para correr hacia Dante. – ¡Maldita zorra, te voy a matar!–gritó furioso poniéndose de pie, la nariz le sangraba – Me parece que las tornas han cambiado–dijo Dante volviendo a apuntarle, él gritó de frustración, apuntó hacia nosotros comenzando a disparar, Dante se colocó delante de nosotras protegiéndonos, me agarró del brazo lleván

