Capítulo 6
Entrando en Colapso
Mia
Estoy más tensa de lo que pensaba. Nerviosa y ansiosa a la vez. Angel, está acostado en el sofá mirando la tele y se levanta al ver a nuestros padres entrar. Yo termino de bajar las escaleras y voy a abrazar a mi madre.
—Hola ma’ ¿Cómo estuvo el viaje?
—Bastante cansino, pero pudimos resolver todo —me dice. —Y ustedes ¿Qué tal la pasaron?
—Bien.
Eddy, saluda a su hijo con un abrazo y lo miro dándole a entender si hablaremos ahora o lo dejamos para más tarde y niega.
—Iremos a descansar un rato —dice mi mamá.
—Bien, nosotros nos encargaremos de la cena —dice Angel y asienten antes de subir a su habitación.
—Voy a nadar un rato —me dice acercándose a darme un beso en la frente. Subo a mi cuarto y me acuesto un rato y la verdad es que no sirve de nada porque no me quita lo nerviosa que estoy. Me quedo dando vueltas en la cama y me detengo cuando tocan mi puerta.
—Adelante —es Angel. —¿Ahora tocas la puerta? —me da una mirada cansada y cierra la puerta y la vuelve abrir sin tocar haciéndome reír.
—Me gusta cuando sonríes —me dice y la ensancho aún más con el comentario. —Es hora de preparar la cena.
Bajamos juntos y decidimos hacer pasta y ensalada para cenar, es lo único que él sabe preparar y por eso dice que le queda como si fuera hecha por un súper chef.
Mientras yo me encargo de la ensalada, él de la pasta. Hacemos todo en silencio y con mucha precaución me da un rápido beso cuando terminamos. Ponemos la mesa y justo cuando acabamos bajan Eddy y mi madre que por cierto se llama Dafne, ya que no lo había mencionado.
Nos sentamos y Eddy propone dar las gracias para empezar. Es la primera, vez que cenamos todos juntos en casa y me gusta como se ve, a decir verdad.
—Todo se ve delicioso —dice mi mamá.
—Y espera a que lo pruebes —contesta Angel airoso.
Cenamos tranquilos mientras ellos nos cuentan las cosas interesantes que pasaron en el día en que tuvieron fuera. Cosas chistosas y otras no tan chistosas. Amo la pareja que hacen Eddy y mi mamá, suena algo extraño, pero es así, en el tiempo que llevan juntos no los he visto pelear ni una vez y pocas veces los he visto desacuerdo en algo. Cuando estamos por terminar…
—Hay algo que queremos contarles —habla Angel poniéndome más nerviosa de lo que estaba.
—¿Ah sí? ¿Qué? —pregunta Eddy.
Entrando en colapso en 3… 2… 1…
—En la cena anterior no sabíamos cómo explicarlo, pero —hablo.
—Mia y yo ya nos conocíamos desde antes, e inclusos fuimos novios por dos meces cuando estuvimos en la secundaria —continúa Angel y nuestros padres solo se quedan mirando sorprendidos.
Tengo harto miedo de que se tomen todo esto a mal y mi mamá se decepcione de mí. —¿Mamá, recuerdas cuando te fuiste a México por algo de tu trabajo y duraste 3 meces allá y yo me había quedado con la tía Edna? —pregunto y ella solo asiente. —Pues, en ese tiempo fui novia de Asher, y claro no sabía que él era hijo de Eddy y él se había presentado ante mí con su segundo nombre que es Angel, por ello no hice ninguna relación cuando Eddy lo menciono la primera vez.
—Además, yo solo le había contado una parte de mi vida, que mis padres murieron y yo vivía con mi tío —continúa Angel.
La tensión que hay en el ambiente se puede cortar con un cuchillo y la verdad es que estoy muy asustada, no me gusta que se queden callados tanto tiempo y menos no descifrar lo que expresan sus miradas.
Me aturde todo esto, las únicas peleas que tuve con mi mamá fueron porque me gusta dormir hasta tarde y porque antes era muy desorganizada.
—Y este tiempo en que tuvimos solo nos hemos dado cuenta de que aún nos queremos y somos pareja otra vez.
El silencio que se forma es inquietante. Mi miedo se incrementa más con los segundos que parecen horas. Miro fijamente a mi mamá y es Eddy quien al fin habla.
—Bueno, debo confesar que no me esperaba esto y que me ha tomado por super sorpresa —dice y mira a mi mamá y luego a nosotros —, pero creo que los dos son los suficientemente grandes como para tomar las riendas y decisiones de sus vidas. Asher, ya eres independiente y aunque siempre serás mi pequeño, la persona que llego a mi vida para dar alegría y aunque yo no sea tu padre biológico, te amé desde que te conocí, tienes tu vida y me alegra que quieras compartirla con Mia, que es una chica maravillosa y sé que juntos pueden llegar lejos —nos dice dándonos una sonrisa honesta típica da él. Siempre ha sido una persona super compresiva desde que lo conocí. Miro a mi mamá en espera de que hablé y…
—Confieso que esto también me ha tomado de sorpresa y que cuando dije que se iban a llevar bien no me refería precisamente a esto —dice y la conozco tan bien que sé que solo trata de alivianar la tensión que tiene —, pero también debo decir que estoy de acuerdo con Eddy, ya son mayores como hacerse cargo de las cosas que hacen y aunque apenas te estoy conociendo, Asher, las maravillas que he escuchado de ti creo que son suficientemente buenas como para saber que mi hija estará bien contigo, porque de lo contrario no sabes lo que capaz de hacer una abogada por defender a su hija —continúa y no puedo evitar sonreír con el comentario. —y bueno, solo voy a decir que estoy muy joven para ser abuela.
Con Asher nos miramos y luego la miramos negado y no puedo detener el suspiro de alivio que suelto al escuchar sus palabras. Juro que pensaba que se pondrían super histéricos y dejarían de hablarnos por un mes.
—La verdad es que no me esperaba que dijeran eso, pero en fin LOS AMO —digo y me levanto a darle un abrazo y Asher se nos une.
Acabamos la cena y ellos se dicen que lavaran los platos y se van a la cocina. Yo me quedo sentada en el sofá y Angel se acerca y se sienta a mi lado.
—Fue más sencillo de lo que esperaba —me dice.
—Ufff si, demasiado diría yo. Te juro que estaba a punto de desmayarme cuando empecé hablar —le confieso.
—Bueno, ya que todo salió bien… —me besa.
—Ey.
—¿Qué? Ya no tenemos que ocultar nada —me dice.
—Lo sé, pero me da un poco de vergüenza que nos vayan a ver. —digo y rueda los ojos y luego me abraza y me toma desprevenida dándome otro beso.
***
Al día siguiente me encuentro con Karina en nuestro restaurante favorito luego de salir de una de las pesadas clases de la universidad, disfrutando de la mesada que me envía mi papá supuestamente para compensar el no pasar tiempo conmigo y bueno… yo lo dejo tranquilo. Si eso le leja la conciencia limpia no hay para que juzgarlo. Al igual nunca he necesitado de su cariño, con el de mi mamá es más que suficiente.
En fin, hablando de lo importante, le conté todo a Karina, la cual no se lo creía y al principio me tacho de mentirosa, decía que era una broma y que estaba loca, pero después que me creyó sé súper sorprendió.
—Entonces tengo un —hace como si pensara —¿Viejo/Nuevo cuñado?
Hace que me ría por sus ocurrencias. Pasamos toda la tarde juntas haciendo lo segundo que más nos gusta hacer, —comer está en primer lugar— cuando nos juntamos y es ir de compras.
3/3