Los socios de Santiago.

910 Palabras

Sofía No quería levantarme. No tenía fuerzas. Ni cuerpo. Ni alma. Las sábanas estaban húmedas por el llanto. El colchón me abrazaba como si pudiera protegerme del mundo que me había destrozado. Cerraba los ojos y solo veía su rostro. El de Ben. Ese brillo en sus ojos cuando me hablaba del futuro. Ese futuro que jamás llegó. Y el otro… el que nunca vi, el que nunca respiró. Mi bebé. Mi hijo. El aire dolía. Respirar dolía. Seguir aquí… dolía. No dejaba de pensar en como hubiera sido mi vida sin mi madre. Yo estaría feliz. No sé cuánto tiempo pasó. Quizás horas. Quizás días. Pero entonces, la puerta se abrió de golpe. —Vamos, inútil —gruñó una voz aguda y familiar—. Arriba. Ya. Débora. No me moví. Ni pestañeé. —¿Estás sorda o solo eres estúpida? —bufó—. Esta noche vendrán hombres

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR