Lucille se bañó lo más rápido que pudo, una falda short y una blusa bastante holgada que dejaba ver una parte de su abdomen, salió corriendo del cuarto llevando su mochila y fue casi al mismo tiempo que Daniel había salido, montaron la bicicleta en la parte de atrás de la camioneta y Lucille subió en el lado del copiloto casi que de un salto sin despedirse de nadie porque iba afanada pensando en que llegaría tarde, pero se sorprendió un poco de ver que en el asiento de atrás iba Robert con esa sonrisa de viejito encantador, sin embargo, ella sospechaba de que estaba tramando algo. — Voy a llevar la bicicleta al taller después de dejarte en el bar. — comentó Daniel mientras iban. — Está bien. — dejó escapar un suspiro de decepción. — ¿Qué pasa? — Daniel volteo a verla rápidamente. — Nad

