Si las mujeres de los hermanos Hudson son hermosas, pero unas perras, yo lo soy más. ¡Y me refiero a que soy más perra! La rubiecita con cara de idiota que se come al mundo con sus bonitos gestos y elegante porte, también es una estúpida que me hizo enojar. Nadie me dice “chiquilla tonta” y sale ilesa de ello ¡no señor! Por esa razón cuando Jack Henderson me invitó al cine, no lo desprecié. Por el contrario, vi la oportunidad de vengarme de la chica aparentemente buena y perfecta que cree mami Darla que es la Danna mosca muerta. Al empujar al mesero luego de ir al baño me aseguré no solo de hacerle saber que fui yo, sino de que soy más inteligente que ella a pesar de su sofisticada manera de fingir que no es una maldita Hidra. Al sonreírle triunfante le dejé bien claro que conm

