Capítulo 24

1279 Palabras

Adriano no perdió el tiempo. Apenas recibió la orden de Bastian, comenzó a moverse. La reunión con el turco debía ser organizada con precisión, sin margen de error. Este hombre no era cualquier tipo. Tenía dinero, influencia y una obsesión malsana con las bailarinas. Y, sobre todo, con Elena. Así que, con el teléfono en mano, comenzó a hacer las llamadas necesarias.. Adriano no podía simplemente marcar un número y esperar que el turco contestara. Ese hombre era un fantasma, un tipo que se movía con discreción, con negocios sucios en distintos países. No tenía residencia fija ni un solo número de contacto. La clave estaba en los intermediarios. Primero, Adriano contactó a un viejo conocido en Estambul, un traficante de información que tenía acceso a los movimientos del turco. — Necesi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR