Elena. Soy una mujer libre. Siempre lo he sido. Desde que tuve uso de razón, decidí quién quería ser en cada escenario de mi vida. No porque tuviera muchas opciones, sino porque aprendí a jugar con lo que tenía. En el día, la maestra intachable. En la noche, la mujer del fuego. He sabido moverme en un mundo de hombres sin perderme en él. Los observo, los entiendo, los leo antes de que puedan siquiera intentar entenderme a mí. Me mantengo un paso adelante porque nunca permití que nadie me encerrara en un molde. Pero ahora… estoy aquí. Encerrada. Con él... Bastian. Un hombre que me atrae de formas que no quiero admitir. Que despierta en mí una curiosidad que me irrita. Un hombre peligroso, intenso, con ese magnetismo oscuro que haría caer a cualquiera. Y no me importa que su mundo

