Capítulo 02: ¿Somos novios?

792 Palabras
—Hola, nena. Te ves muy guapa hoy, como todos los días —dijo Rubén a Amanda. Era viernes y la había ido a buscar a su apartamento para ir juntos a casa de Mangel. Ella llevaba puesta una remera de mangas largas con una chaqueta algo gruesa, ya que aún hacía mucho frío. También llevaba pantalones de jeans y botas altas. Había tomado su pelo y se había puesto brillo de labios. No era nada muy especial, era como se vestía más o menos siempre. —Oye, pero que galán — le respondió la chica sonriendo. Luego le dio un corto beso en los labios y salieron. En el taxi, Amanda se apoyó en el brazo de Rubén y se puso a pensar cómo tomarían los demás que estuviesen saliendo. Rubén jugueteaba con sus manos. Parecía nervioso. —¿Qué pasa? —le preguntó Amanda. —Nada... Solo que... Hace tiempo que no salía con una chica y no lo sé... —¿Te preocupa lo que digan los demás? —Tal vez. —No te preocupes, no dirán nada malo. Y si lo hacen, pues nos ponemos violentos. Rubén le sonrió a Amanda. Era tan calmada y alegre que le era casi imposible imaginársela violenta o enojada. Aunque, ahora que lo pensaba, ya la había visto pelear contra un ladrón y sí que le había dado su merecida. A pesar de su cara de Ángel, sabía defenderse muy bien. Llegaron al edificio de Mangel, pagaron el taxi y subieron al departamento. Tocaron el timbre y abrió Cheeto. —Rubius, chilenita, no nos vemos desde el año pasado —dijo abrazándolos a ambos —qué mal chiste, lo siento. Pasen, están en su casa. En la sala estaba Mangel jugando en la X-box. Puso pausa el juego y se levantó a saludarlos, abrazando primero a Rubén. —Te extrañé tanto, mi Mahe —dijo Rubén simulando que lloraba de emoción. —Ay, Rubiú', no me abandoneh má' —respondió Mangel con fingida emoción. Luego se dirigió a Amanda —chilenita, no me vayas a quitar a mi hombre. Amanda se puso roja y miró al chico con expresión incómoda. Rubén no le había dicho a Mangel que salían. Abrió la boca para decir algo, pero tocaron el timbre. Salvada por la campana, pensó. Eran Alexby y Eva. Las chicas se abrazaron con alegría, parecía tan lejano el último día que se vieron. Luego Amanda le dio un abrazo a Alexby y Rubén a Eva. Después de unas cortas conversaciones, se sentaron a la mesa a comer lo que Cheeto había preparado: pollo a la naranja. Delicioso. —Tienes tan buena mano, Cheeto. Esto está tan delicioso que casi no me lo puedo creer —lo alabó Eva. —Es cierto, deberías trabajar en un restaurante o algo así —corroboró Amanda y todos estuvieron de acuerdo  mientras Cheeto se sonroja y les respondía con una enorme sonrisa. Al terminar de cenar, se sentaron en los sillones del salón. —Se han dado cuenta de que Rubius y la chilenita van juntos a todos lados —dijo Cheeto riendo mientras apuntaba a los chicos que estaban sentados juntos. —¿Es que estáis saliendo o algo así, pillos? —dijo Alexby como broma y todos rieron. Menos Rubén y Amanda que se miraron nerviosos. Era el momento. —Pues sí, estamos saliendo —dijo Rubius. Todos los miraron con cara de sorpresa. —¿De verdad? —inquirió Alexby esbozando una sonrisa. —De verdad —contestó Amanda. —¿Sois novios? —preguntó Eva con emoción. —Sí —dijo Rubén. —No —dijo Amanda. Ambos se miraron y todos los miraron a ellos. —¿No somos novios? —le preguntó Rubén a Amanda con sorpresa. —No me lo has pedido —respondió la chica frunciendo el ceño—ni yo a ti. —Salseo —susurró Mangel. Rubén sonrió y negó con la cabeza. Era verdad, no le había pedido nada formal. Hasta ese momento le había parecido que en realidad no era necesario, pero ahora que lo pensaba, quizás sí debían ponerle un nombre a su relación. Formalizarla de alguna forma. —Entonces te lo pido ahora —dijo Rubén tomándola de las manos mirándola a los ojos con toda la cara de enamorado que pudo poner—¿Quieres ser mi novia? Amanda se puso roja nuevamente. Sonrió al suelo y respondió. —Déjame pensarlo —respondió ella mirando a un costado. Rubén alzó una ceja, sorprendido de aquella respuesta ¿Acaso no quería ser su novia? Todos estaban expectantes. —¡Estaba tonteando! Por supuesto que sí quiero ser tu novia —dijo Amanda riendo y abrazándolo, mientras el chico suspiró de alivio. Los demás aplaudieron y silbaron en señal de apoyo. —Que lindo el amor —dijo Cheeto enjugándose una falsa lágrima. —Sois muy linda pareja —dijo Eva juntando las manos y con los ojos brillantes. —Pue' a mí no me hace gracia que me quiten a mi hombre —dijo Mangel con tono enfadado. —No te preocupes, Mangel —respondió Amanda guiñándole un ojo —si esto es solo una pantalla para encubrir la relación que tienes con Rubius. Todos rieron con ganas. Ser testigos del inicio de esta pareja los hizo sentirse un poco parte de esa relación, y todos, incluso Mangel, esperaban de corazón que saliera todo bien para sus amigos. Amanda era una buena chica y Rubén ya había sufrido demasiado por amor en el pasado. Esta nueva pareja prometía felicidad.
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