Rubén estaba en casa de Mangel, junto a Cheeto y Alexby jugando partidas de varios juegos random y comiendo pizza.
A veces jugaban en parejas, otras uno versus uno. Estar en el mismo ambiente era mucho más divertido que jugar online cada uno en su propia casa.
—¿Qué tenéis pensado hacer para el verano? —preguntó Alexby sin despegar los ojos de la pantalla para que su personaje no muriera.
—Nada —dijeron Mangel y Cheeto a un tiempo.
—Viajar a Londres —dijo Rubén también viendo la pantalla para no perder contra su amigo.
Alexby puso pausa el juego y los tres chicos lo miraron extrañados. Rubius no era de los que viajaban solos.
—¿Y qué vah a hacer allí? —preguntó Mangel con extrañeza.
—Pues... no lo sé... cosas —respondió Rubius. No sabía por qué, pero no quería que sus amigos supieran que se iría con su novia.
—¿Y vas solo? —preguntó Cheeto.
—Podríamo' ir nosotro' —dijo Mangel sin esperar a que Rubén respondiera.
—Sí, un viaje de machos —completó Cheeto.
—j***r, dejadme contestar, coño —interrumpió Rubén —no voy solo. Voy con Amanda.
—Ah pueh si quieren salseo a sola', no te vamos a interrumpí —dijo Mangel con cara de pervertido.
—Eh, que sois unos guarros —se rió Alexby.
Rubén sintió cómo las mejillas se le colocaban rojas y frunció el ceño.
—j***r, cabrones. Si queréis ir, vamos todos —dijo el Rubius finalmente con una sonrisa —Alexby puede invitar a Eva y tal. Para que seamos un buen grupo.
—Fenomenal —dijo Alexby, que inmediatamente tomó el móvil para contarle los nuevos planes a su novia.
—¿Y no te molesta que os interrumpamos en algo? —dijo Cheeto—ya sabes, cuando quieran fo...
—No —interrumpió Rubén, aunque internamente sí le molestaba algo— con ustedes lo pasaremos mejor —aunque lo último lo dijo con algo de duda, no porque no lo pasara bien con sus amigos, sino porque no sabía si su novia vería con buenos ojos el estar con todos los chicos y no tener un viaje a solas como lo habían planeado.
—Eva está encantada —informó Alexby luego de cortar el móvil —¿Cuándo nos vamos?
Era extraño ver a Alexby tan entusiasmado, ya que no le gustaba viajar. Prefería quedarse en casa.
—Jodé, tío, que emocionado estáis —dijo Mangel riendo.
—Es que me encanta viajar con Eva, y más si están ustedes. Así se que no lo voy a pasar mal y que nada será aburrido —admitió Alexby mirando el suelo.
—Madre mía, pero que parguelas —dijo Cheeto divertido —estáis demasiado enamorados.
—Gayyyyy —dijeron Mangel y Rubius al mismo tiempo.
—Eh, que Rubius está enamorado también —dijo Alexby —no vale que me molestes.
—Pero yo conservo mi dignidad —dijo Rubius con fingido aire de ofendido.
Los chicos se echaron unas risas. Sí, claro. Ninguno de los dos podía negar lo enamorados que estaban de sus novias y, si bien no eran melosos en público, si les brillaban los ojos cuando hablaban de sus chicas.
—¿Y cuándo lo haremos? —preguntó Alexby intentando cambiar el tema.
—Podría ser en agosto, así nos podemos preparar y comprar los pasajes ahora mismo —dijo Cheeto.
—¡Comprémo'lo ahora mi'mo! —exclamó Mangel entusiasmado yendo a buscar su computadora.
Después de mucho conversar, decidieron que a mitad de agosto sería la fecha del viaje a Londres.
Mangel entró a la página para comprar los pasajes. Alexby le avisó a Eva que ya estaban comprando los pasajes y se los enviarían por correo.
—Hey, Rubius, ¿no le vas a avisar a Amanda? —preguntó Alexby.
—Sí, sí, pero creo que ahora está en clases —respondió el chico levantando los hombros viendo la hora.
Rubén seguía preocupado, no sabía cómo decirle a su novia que su romántico viaje se transformaría en una junta de amigos. Esperaba con todo su corazón que la chica no se enojaba por ese cambio repentino de planes.