Narra Amanda. —Hay algo que tienes que saber. Hace una semana, Mily te dio unas pastillas para dormir, ella te veía cansada así que acepte que lo hiciera, y en tu ausencia invocamos a un demonio... Ahora entiendo, Pablo ya me había dicho algo, pero no le había entendido muy bien a que se refería. —¿Qué demonio? —pregunté asustada. —Valen dime, algo me esta sucediendo, y puede que este ligado con lo que hicieron. —Quizá escuchaste algo ese día, y por eso finges tener a alguien detrás de ti, pero no es real, es por eso que quiero que vayas a ver a un psicólogo, por favor Amanda, tienes que aceptar. La ignoré por completo y comencé a alejarme de ella, escuché que me llamaba y no le hizo caso, solo quería irme a la escuela y fingir que mi hermana no es una estúpida. Al llegar a la escuel

