Poco a poco cómo si fuera una costumbre entre ellos Damián Y Alexander se separaron, sus labios que se había reconocido como parte del otro, se apartaron, Damián bajó la mirada y tan solo un segundo le bastó para entender lo que estaba mal en ese momento, tomó su teléfono el cual había dejado sobre la mesa y salió de aquel lugar casi empujando a Ricardo quien miraba atónito a Alexander, como si este hubiera cometido algún error grave, como si hubiera asesinado, a alguien frente al él, y no era para menos, Ricardo era un hombre atractivo y exitoso, pero siempre había envidiado a Alexander, por el talento y el éxito que este habia logrado conseguir, y si algo que Ricardo no podia, envidiar de Alexander era su gusto por las mujeres, pues para el era lo unico que los podia diferenciar, o inclu

