El evento había terminado, y al parecer para Alexander y para Damián todo había sido un éxito, todos en aquel lugar reconocían Al hombre detrás de “Regarde”, y después de varias horas y de cientos de personas saludando a Alexander, al fin este tenía un momento a solas con Damián, ambos bebían de unas copas de champán, que habían pedido en la barra de aquel hermoso lugar. La sonrisa de Alexander, con la que había saludado a todos en aquel lugar se estaba terminando, tenían un gesto serio y el entrecejo fruncido, bebía de prisa aquella copa, incluso había pedido una más, Damián lo miraba ansioso, pensando en que su forma de mirar se debía a causa de lo que había presenciado en la habitación de este, y no era del todo cierto, Alexander estaba agotado, la falta de horas para conciliar el sue

