Un mal entendido

1388 Palabras
Patrick y Damián caminaron por un largo pasillo hasta, llegar al taller donde se creaban; los diseños, la texturas, experimentaban con nuevas telas y nuevos proyectos, había un gran equipo de trabajo, que se dedicaba al arte, mesas amplias llenas de telas, cortadoras, reglas, patrones, en fin todo lo que se apreciaba de un lugar de confección, donde Patrick se dedicaba a desarrollar, cada una de las colecciones que junto a Alexander, se convertían en un éxito. Damian entro justo detras de patrik y quedo completamente maravillado de los que sus ojos veian, no podía creer todo lo que ahi se hacia y toda la gente que trabajaba en el lugar, sus ojos estaban abiertos tanto como sus orbes lo permitían, su boca hacia un circulo, mostrando lo asombrado que estaba, el siempre habi imaginado aquellos lugares pero nunca habia tenido la oportunidad de estar en un lugar asi hasta ese momento. —-Escuchen todos, el es —, Damian señor, perdón Patrick —dijo Damian apretando los labios al final. —El es Damián es el asistente de Alexander a partir de este momento… ellos tres del fondo son aprendices, John, Cat y Alí. de este lado esta Caro y Emma, y el es Roger mi asistente —dijo Patrick señalando a cada uno y ellos levantaban la mano o hacian alguna mueca para saludar a Damian quien en ese momento a fin se sentia, bienvenido en la empresa, después de haber tenido que aceptar la actitud de Alexander y sobretodo la actitud de Amy, de alguna manera, Damian respiraba tranquilidad. —Patrick por favor debo darme prisa… El señor coleman me pidió comida, su ropa, debo vestirme mejor y tengo solo media hora para solucionar todo, y luego llevar unos documentos y también, ya lo olvide —a toda velocidad Damian, decía sus pendientes, —Tranquilo no te preocupes… ven conmigo —Patrick, llevo a Damian hasta una habitacion donde estaban miles de prendas terminadas, algunas de diseñadores exclusivos, otras mas prendas que el mismo Patrick habia confeccionado, y por ultimo, todas y cada una de las colecciones de “Regarde”. Patrick seleccionó un pantalón un saco y una camisa, zapatos que con solo mirar los pies de Damian este adivino de qué número calzaba, le seleccionó también una corbata. —Toma este será tu atuendo, y la tintorería es aquí mismo, Alexander tiene la costumbre de enviar sus trajes a la tintorería de la empresa, solo pregunta por sus trajes y te recomiendo que le lleves tres para que pueda decidir, yo pido su platillo en cafeteria y se lo llevaran en un momento… dame tu teléfono… —Damian se lo entrego —Bien agregue el contrato de mi Roger mi asistente, le pediré que te pase todos los contactos que puedas necesitar aunque el resto del trabajo tendrás que hacerlo por tu cuenta… ¿Algo más? —cuestionó Patrick con una sonrisa genuina. —No señor es todo, perdón Patrick, es todo me has salvado la vida —Damian, besó la mejilla de Patrick y salió de prisa con la ropa que Patrick habia seleccionado para él, fue directo a la tintorería, pidio los trajes de Alexander, y se los entregaron, después de eso caminó por el largo pasillo hasta la oficina de Alexander, justo en ese momento llegaba un a joven de cafetería con la comida de Alexander y con esfuerzo, damian abrió la aeat de la oficina de alexander, y a hurtadillas en silencio, entraron. Alexander no se encuentra en el lugar lo que le permitió a Damián, dejar los tres trajes que le habían dado en la tintoreria, sobre el enorme sofa, después de que la joven dejara la comida sobre el escritorio, Damian observo un sobre amarillo con los papeles que Alexander habia firmado, intuyo que esos documentos tenian que enviarse con mensajeria, pero el aun tenia su ropa y los zapatos en las manos, dejo estos en una silla frente al escritorio, y cuando estaba a punto de tomar los papeles, Alexander entró de nuevo a la oficina. —Perdón señor Coleman, ehhh… ¿Estos papeles debo llevarlos a mensajería? —cuestionó Damián con cierto titubeo, parecía asustado por la entrada tan abrupta de Alexander a la oficina mientras él tenía los papeles en la mano y su ropa botada en una de las sillas. —Si, apresúrate, que ya estamos por salir —espetó Alexander rápidamente, mientras cruzaba por sus oficinas hasta quedar detrás de su escritorio, dónde de prisa se sirvió una copa de whisky. —De acuerdo señor ya está servida su comida, ¿desea algo más? —cuestionó Damián con seriedad, se sentía abriendo tan sólo de ver a Alexander, este era muy reacio en su actitud sin embargo sabía que solo buscaba la eficiencia. —Olvídalo, pide que alguien se lo lleve —bebió de su whisky y caminó hasta quedar frente al ventanal mirando a la nada, como si en ese momento no tuviera prisa. —Entiendo, yo, me lo llevo enseguida —Damian tomó el platillo en una mano y con la otra puso los documentos debajo de su brazo. —Damián, ¿cierto?, hazme un favor y cámbiate salimos en diez minutos —ordenó Alexander mirando de arriba a abajo a Damián, este primero se había percatado que la ropa de Damián estaba sobre la silla. —Si señor Coleman por supuesto —respondió Damián Y salió de la oficina con el plato de comida, intacto, uno de los ayudantes de Patrick pasaba con unas telas por el lugar le sonrió a Damián y este le entrego el plato. —El señor Coleman, ya no quiso comer y… —con un titubeo explicó Damián. —No te preocupes, yo me encargo —, dijo el otro. —Amy el señor Coleman quiere que esto se envíe hoy mismo a esta dirección —Amy sabía que podía portarse de cierto modo con Damián sin embargo sabía que no podía cometer el error de hacer nada que perjudicará directamente a Alexander o a la empresa o sería su fin. —De acuerdo en un momento llamo al mensajero —Amy tono los papeles intentando no decir ni una sola palabra más. —Muchas gracias Amy —dijo Damián con una sonrisa. Amy lo miró y supo que su sonrisa era hermosa —, “tal vez esté chico no tiene la culpa de nada y aparte de todo esta muy lindo” —pensó Amy, mientras Damián se daba la vuelta con dirección a la oficina de Alexander dónde había olvidado su ropa, y solo le quedaban cinco minutos para vestirse. Tocó la puerta, nuevamente un par de veces más y siguió sin tener respuesta, decidió entrar y no estaba Alexander, Damián vió que no estaban los trajes lo que lo hizo pensar que se había ido a cambiar a otro lugar, este no conocía la oficina de Alexander y en ese momento creía que aquélla puerta a fondo aún lado del sofá era tal vez un lugar para el archivo muerto tal vez solo era un era un almacén. Tomó su ropa la llevo al sofá —, “puedo cambiarme en dos minutos antes de que el señor Coleman vuelva” —pensó y se desnudó con solo un boxer blanco decidió sentarse en el sofá, desdobló el pantalón para ponérselo y Alexander salió de la puerta del aseo sin camisa. Miró a Damián a punto de colocarse el pantalón, y sus ojos se agrandaron al igual que los de Damián —,señor Coleman —dijo con sorpresa Damián. —¡Alexander! —gritó Patrick mientras entraba a la oficina sin tocar. —Oh por Dios —dijo con sorpresa y todos se miraron entre sí, sin poder creer lo que estaba pasando, pues la escena era muy clara para Patrick. —Disculpen chicos, yo mejor me retiro, dijo Patrick. —No. Espera no es lo que crees —dijo Alexander levantando las manos como si se estuviera defendiendo. —No señor, perdón Patrick no es lo que crees —replicó Damián poniéndose de pie aún sin ropa cubriendo solo su cintura con el boxer. Patrick lo miró de arriba a abajo y mordió su labio inferior ante la sorpresa de ver el magnífico y musculoso cuerpo de Damián.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR