Corte de cordero término medio. El Duque Blelial tenía preferencia por ese platillo e insistía en que debía probarlo. Por esa razón, el trozo de carne en su plato era de un hermoso rosa, tomó el tenedor y probó el primer pedazo gustosa de escribirle una respuesta al Duque Blelial. Tres horas más tarde, se acurrucaba en la cama con un fuerte dolor de estómago – mamá, duele, duele mucho. La Condesa se mordió los labios – tranquila hija, pronto dejará de doler – quiso golpear algo – pasará pronto. Salió de la habitación hacia el pequeño cuarto con una sola ventana y miró a la niña con un libro muy grande y pesado para sus pequeñas manos – deja eso y ven aquí – tiró de su brazo. Marjory no quería resistirse, corrió detrás de ella para igualar la diferencia en las zancadas y miró a su pri

