Aurora Llego al edificio que se ha convertido en mi nuevo hogar, pienso una y otra vez en lo que me dijo mi madre y camino hacia la entrada. De repente, me tropiezo con un chico muy alto, de cabello largo y rubio, ojos azules como el cielo y algunos tatuajes que lo hacen un buen espécimen a la vista, aunque no es precisamente mi estilo. —Disculpa, no te vi —dice apenado. —No te preocupes —respondo con una sonrisa. Curioso, con todo ese estilo rudo, resulta ser todo un caballero. Me abre la puerta y me invita a pasar, mientras sostiene unas cajas. —¿Necesitas ayuda? —le ofrezco. —Solo con esos libros. Tomo los libros y le sonrío. —Soy Aurora —se presenta poniendo la caja en el piso y extendiéndome la mano. —Maximus Cross, pero solo dime Max. —Encantada, Maximus —digo sonriendo com

