El error de sus vidas

1062 Palabras
Raúl estaba por graduarse de la universidad y se encontraba muy estresado. Su amigo lo intentaba convencer de ir a una fiesta esa noche, para relajarse un poco. __ Venga Raúl, anímate. No todo es estudiar. Te hará bien despejarte un poco. __ No lo sé, David. No me agradan esos niños ricos. Mucho hago con soportar al imbécil de Kyle con su petulancia. __ Vamos un rato y si no te sientes en onda, nos vamos. Piénsalo: una casa enorme y sin supervisión, una piscina, mucho alcohol y unos bombones de chicas para morirse. __ Ok, unos tragos no me vendrían mal. Con respecto a las chicas... sólo hay una que me interesa. Pero no ha hecho más que hacerme desplantes. __ Oye amigo, perdona que te lo diga. Pero una niña rica como esa se casa con un idiota como Kyle y nosotros, sólo aspiramos a verlas de lejos, como algo inalcanzable. Olvídate de ella, quizás tengas suerte esta noche. __ Ok, pasa por mí a las diez. Quiero asegurarme de dejarle todo listo a mi mamá. Y no tengo intenciones de quedarme. Su amigo vino a buscarlo a la hors acordada. Raúl se despidió de su madre para salir. __ Cuídate mucho hijo, que bueno que te animaste a salir. __ Sí ma, pero sólo será un par de horas. Si te sientes mal, me llamas - le dio un beso en la cabeza - adiós. Al llegar a la mansión, todo era una algarabía. Chicos y chicas por doquier mojados en la piscina, en una esquina un grupo gritando mientras un chico bebía de un gran barril. Era de esas típicas fiestas de fraternidad a las que Raúl nunca fue. David saludó de pecho a un chico y le presentó a su amigo. __ Pasen adelante, están en su casa. Hacia allá está la cocina y el alcohol - señalando al fondo - Y si alguno tiene suerte con alguna nena - señaló hacia las escaleras - los dormitorios están arriba. El último está cerrado con llave, ese no - sonrió - ahí duermen mis padres. Disfruten de la fiesta. El chico les dio paso y los dejó allí para que se integraran. David fue por unas cervezas mientras Raúl miraba con desdén el ambiente. No era el típico chico que le apasionara la bebida o las fiestas. Su amigo regresó con una sixpack y dos latas destapadas. __ Vamos a emborracharnos a costillas de estos ricachones - dándole una lata - ¡Salud! Chocaron sus latas y bebieron ambos. Se bebieron cuatro cervezas cada uno en ese momento. David divisó a una pelinegra que le gustó y decidió aventurarse, dejando a Raúl solo. Se le perdió de vista y éste necesitaba usar al baño. Al ver que su amigo se tardaba en regresar, decidió encontrarlo por su propia cuenta. Subió las escaleras y lo encontró rápidamente. Vació su vejiga y al salir, oyó como el quejido de una chica. Se acercó a la habitación, la cual estaba entreabierta y alcanzó a ver y oír. __ Déjame Kyle, ya te dije que no. No me pienso acostar contigo. __ Maldita perra, esta vez no te vas a salvar. Me la debes por lo que me hizo tu amiguita. Raúl entró de golpe, tomó a Kyle por la camisa y lo tiró al piso. El chico le dio una patada desde el piso, haciéndolo caer y subiéndose sobre él. Le propinó un golpe en la cara. Raúl se defendió y lo golpeó varias veces, haciéndolo sangrar. __ Ella me provocó - dijo entre risas - no es lo que aparenta. Que no te engañe con su carita de yo no fuí, hermano. Kyle se levantó y salió de la habitación limpiándose la sangre del rostro con el dorso de su camisa. Raúl tomó a Amelia con fuerza de la cintura y ésta le lanzó los brazos al cuello. Acortó la distancia, lo besó y le aflojó el pantalón, metiendo su mano y acariciándole el m*****o. Cuando el chico se excitó, se separó de golpe. __ Ya tuviste suficiente, lindo - le dijo muerta de la risa. El chico consternado y molesto, al sentir su erección usó su fuerza bruta, para aprisionarla entre su cuerpo y la puerta del cuarto. __ No vas a dejarme así, chiquilla malcriada - le espetó con aspereza - hoy vas a ser mía, quieras o no. Él le besaba el cuello y ella al principio se resistía. Estaba disfrutando ser tratada con dureza, pero no quería que su primera vez fuese en un cuarto de quien sabe quién. __ Espera - dijo gimiendo en su oído. __ Eres como todas las niñas ricas, dicen que no cuando en realidad lo piden a gritos. Siguió besando su cuello, le subió el vestido hasta el vientre y se sacó el m*****o por encima del bóxer. Le alzó las piernas a la altura de su cintura. Apartó a una lado la panty, lo puso en su entrada y empujó de golpe. __ Soy un hombre y con los hombres no se juega, mocosa - le dijo mientras la embestía salvajamente. Continuó hasta que se vino en ella. Estaba muy concentrado penetrándola que no notó que ella sollozaba en su hombro. Ya estaba harto de sus juegos y desplantes, esta vez él le haría pagar. Salió de ella, se acomodó el pantalón y se fue, dejándola sola y confundida. Afuera estaba su amigo David dormido en uno de los sofás. Colocó un brazo alrededor de su cuello y lo tomó de la cintura. Se lo llevó afuera, le sacó las llaves del pantalón y lo acostó en el asiento trasero. Entró al auto y arrancó molesto, haciendo chillar los cauchos. ... Ella se bajó el vestido y se metió en el baño, donde se limpió la sangre que emergió de su sexo y se sentó en la tapa del inodoro a llorar. Cuando se serenó, tomó un taxi a su casa. Sus padres estaban fuera de la ciudad por una emergencia familiar. Al llegar se bañó mientras seguía llorando. Ese hombre miserable y ruin no merecía poseerla, nadie lo hacía. Ella no quería entregarse a nadie aún. Se maldijo internamente por cómo había sido con él y con los otros chicos. __ Fue mi culpa, yo me lo busqué - se reprendió a sí misma, mientras seguía llorando.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR