CAPÍTULO IV-6

2087 Mots

Arnoux se había enterado por un tal Compain, amigo de Regimbart; y en un impulso del corazón, había acudido para impedirlo, creyendo, por lo demás, ser él la causa. Rogó a Frédéric que le diese algunos detalles de aquello. Frédéric, emocionado por las pruebas de ternura que le daba, sintió escrúpulos de aumentarle su ilusión. —¡Por favor, no hablemos más de eso! Esta reserva le pareció a Arnoux muy delicada. Luego, con su ligereza ordinaria, pasando a otra cosa: —¿Qué hay de nuevo, Ciudadano? Empezaron a hablar de letras, vencimientos. Para estar más cómodos, se fueron incluso a hablar a solas a otra mesa. Frédéric oyó estas palabras: «Usted me va a firmar. — Sí, pero usted, por supuesto… Lo he conseguido por fin por trescientos. — ¡Bonita comisión, en verdad!». En resumen, estaba cla

Lecture gratuite pour les nouveaux utilisateurs
Scanner pour télécharger l’application
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Écrivain
  • chap_listCatalogue
  • likeAJOUTER