Valentina se encontraba en la dulce espera de su primer hijo, cada día, su vientre crecía un poco más y su amor por el pequeño ser que llevaba dentro, se hacía más profundo, a pesar de las molestias propias del embarazo, Valentina se sentía radiante y llena de esperanza. Sin embargo, mientras Valentina se entregaba por completo a la maternidad, Alexander comenzó a experimentar una inquietud interna, las responsabilidades del trabajo y el estudio parecían pesarle más de lo que esperaba, entonces decido tener un poco más de diversión para relajarse un poco y poder distraerse, Alexander se encontró con otras mujeres, buscando placer y olvidar a Valentina. A medida que Alexander se adentraba en estas nuevas relaciones, inevitablemente las comparaba con Valentina, pero ninguna de ellas podía

