Logan
Llegué hasta mi apartamento, encendí todo y me recosté sobre el sillón. Creo que debería preocuparme por esa obsesión que estoy creando por ella. Es que no voy a negar que es increíblemente hermosa, tiene todo lo que siempre busqué.
Abro el cajón de la mesa de al lado, ahí estaban las fotos que nos tomamos en esa ocasión. El día que cumplimos un mes de novios, ese día descubrí que ella era la mujer de mi vida.
Su sonrisa, su mirada era lo único que a mí me hacía sentir vivo, ella era la única que me hacía salir de la realidad, con ella podía olvidar todos los problemas que habían en la casa. Solo con ella podía olvidar todo lo que mi papá y mi abuelo me decían, es increíble como ella con una sonrisa hacía que mi mundo fuera mejor, me es inevitable no llorar en el momento. Todos esos sentimientos habían muerto, sin embargo la llegada de Mary hizo que se desenterró todo lo que había decidido meter en lo profundo de mi alma. Recuerdo cada caricia que le hice y mi piel se eriza, como me gustaría comprobar que es la misma mujer, quisiera probarlo, quisiera tenerla conmigo. Miro el día de mis cumpleaños, las fotos que ella me tomó. Me levanté cuando escuchó que alguien llegó, voy hasta la puerta y observo una de mis amantes con un corto vestido, una botella de vino y su rostro que dice que viene preparada para todo.
—Me imaginé que no ibas a estar, pero mira, al no perder la esperanza mi deseo se cumplió —dice entrando luego de darme un beso.
Ella sigue y ve el álbum de fotos. Luego me mira, se acerca y me retira la foto que tengo en mis manos.
—No deberías vivir en el pasado, porque me imagino que eso es del pasado. Porque allí te veías mucho más joven —suelto un bufido. Paso por su lado y voy a guardar uno de mis únicos tesoros.
—No es nada que te incumba, lo único que te debería importar es que te estaba esperando desde hace mucho. —Le doy media vuelta y huelo su cuello—. No tienes idea como te deseo, eres estupenda en lo que haces—. Recuesto la mitad de su cuerpo sobre el sofá, quedando a mi disposición sus enormes nalgas.
Ella no pronuncia absolutamente nada, tan solo suelta de su boca algunos gemidos.
Bajo el cierre de su vestido, pero en el momento que estoy a punto de bajar el cierre de mi pantalón, la puerta suena de nuevo, le pido a ella que me espere unos cuantos minutos. Ella se queda allí sentada, mientras comienza a retirar sus prendas. Al abrir veo a Frank.
—¿Qué haces aquí? —entre cierro la puerta, evitando que vea a mi amante en turno.
—Señor, tengo la información que me pidió. —Le arrebató el sobre, Frank mantiene su postura. Le doy un abrazo y sacó de mi cartera unos cuantos billetes.
—Cómprate algo, eres el mejor en todo esto. —Él esboza una sonrisa. Luego da media vuelta para irse.
Le sonrió al sobre, ese sobre que sin saberlo lo había estado esperando con ansias. Miro a la chica desnuda, pasó saliva, se ve realmente apetitosa.
—Iré a llevar esto a mi habitación, prometo que no me tardaré —le dije para que no fuera a hacer show.
Fui directo a mi habitación, abrí el sobre. No había muchos datos de ella. Solo que estaban casados hace algunos años, fotos de su hijo, fotos de ellos. Aparentemente es una mujer feliz, pero ¿Quién soy yo para dejar que las cosas sigan igual? Creo que podría ser el culpable de que las cosas en la vida de Mary cambien. Coloco una foto suya en un lugar en donde solo la puedo ver yo. Busco algo de ropa cómoda para ponerme, me pongo unos lentes negros y luego salgo, cuando llego a la sala, caigo en cuenta que ella aún sigue allí, hago una mueca y le hago una seña con la mano para que se vaya.
—¿Es en serio Logan? deje lo que estaba haciendo solo para venir a verte, no puedo creer la clase de persona que eres; te portas peor que un patán. —Hago muecas, no ha habido una sola mujer que estos últimos años haga que yo la obedezca o simplemente la prefiera por encima de lo demás.
—Vienes otro día. La verdad hoy tengo cosas que hacer.
—¿Es por una mujer? —ella comienza a vestirse, mientras rebuzna peor que un caballo.
—Sí, es por una mujer que te dejo aquí con las ganas. ¿Satisfecha?
—Claramente no lo estoy, ¿Quién va a estar satisfecha con un hombre que me deja con las ganas? —me acerco y la beso, muerdo su labio inferior. Ella gime, para poner sus manos en mi espalda.
—Otro día nos vemos, tengo algo muy importante que hacer. Estás muy sexy hoy —digo para luego guiñar el ojo.
—¿Es por la fastidiosa de Ruby? —levantó una ceja, invitándole para que siga hablando—. Ya todo el mundo sabe que se van a casar, no me parece justo que te cases con ella. Es más… me parece justo que te cases con ninguna, porque definitivamente ya no estarías disponible para mí.
Ruedo mis ojos, no puedo creer que Ruby haga todo este show.
—Mira, no va a llegar quién le quita la soltería a un hombre como yo. Ahora termina de arreglarte, no olvides cerrar la puerta al salir. —Doy un beso rápido en su boca para luego salir. Me subí en el carro, tenía que llegar hasta la calle Queen, allí estaba un pequeño café, en donde ella iba a trabajar hoy por última vez.