Finalmente habían llegado al tal esperado lugar, los brazos de Wave ya dolían de cargar al mayor, necesitaba descansar pero antes cerrar la herida que el muchacho tenia.
Lo cierto era que aquel lugar en que iban a descansar, era un bar en el medio del bosque, no tenia una buena pinta y a Bevery le daba un poco de miedo tener que adentrarse a ese extraño establecimiento.
La taberna no estaba muy iluminada por fuera, y por dentro daba la sensación de tristeza y vacio.
Solo había unas cuadro o cinco personas bebiendo algo en la barra o esparcidas por diferentes partes.
-Recuerda que no pueden saber quien eres.- susurro Wave.- Perfil bajo.- repitió.
Bevery asintió.
-Buenas noches, necesitamos un lugar donde podamos atender a mi amigo.- señalo.- sufrimos un ataque en el bosque.-
El hombre de barba larga que estaba detrás de la barra, secando un vaso los miro con cara de pocos amigos.
Habria sido una noche tranquila si no fuera por esos extraños sujetos que acababan entrando.
Bevery observaba la taberna por todas partes, las paredes y el suelo de madera, un par de mesas solitarias, y una gran barra que tenia encima toda especie de licores.
Algunas cabezas de animales decoraban las paredes, lo cual disgusto a la princesa. Por todas partes se olia cierto olor a peligro.
Pero ¿Qué podían esperar del lugar que quedaba en el medio del bosque, rodeado de oscuridad y silencio?
-Arriba hay una habitación, pueden usarla pero solo entrar una persona además del casi muerto.
-¡No esta casi muerto!- hablo por primera vez Bevery, saliendo de su escondite.- Wave, sube tu. Tienes que curar su herida.- ordeno.
Wave asistió, la princesa acaricio una vez mas el cabello de Gawain y después desaparecieron en las escaleras.
-Tendre que cobrarles por la habitación y además tienes que consumir algo en el bar.- volvió a hablar el barbudo.
Bevery se sento en uno de los tantos asientos vacios y apoyo su cabeza sobre su brazo.
Perfecto, el trabajo pesado lo tendría ella.
Encima había prometido no abrir su boca para hablar de la corona y de quien era en realidad ella.
Asi que tenia que mantener el perfil bajo y no llamar mucho la atención.
Pero digamos que su vestido rojo y dorado, cabello rubio y su semejante belleza, no estaba ayudando mucho a su cometido.
Los hombres y mujeres que estaban ahí la miraban como si fuera alguna especie de bicho raro, era muy radiante y brillosa como para tratarse de alguna persona normal como ellos.
La elegancia con la que estaba sentada y con la que esperaba su trago… Todo era muy extraño.
-Entonces, ¿Quiénes los dejo tan mal?- cuestiono uno de los señores que estaba sentado cerca de ella y que disfrutaba de su tercer o cuarta dosis de whisky.
Bevery acomodo su cabello y lo miro frunciendo el ceño.
-¿Disculpe?
-Pregunto quienes fueron los que los derrotaron completamente.- señalo arriba.- ese chico realmente era mas c*****r que persona.- rio.
Bevery fingio toser.
-En realidad nosotros ganamos.- explico.
Todos a su alrededor rieron, burlándose de ella.
-Si, como no.- soltó una mujer desde la mesa, acabándose su bebida de un solo trago.- cuéntanos otro chiste.
-¡Es la verdad!-se dio vuelta rápidamente para observarla.- Claro que tuvimos una pequeña complicación…
-Si, cargar con ese muerto.- rio.- Ademas mírate, se nota por todas partes que llevabas joyas y te las robaron.
Bevery retomo la postura, el vaso de agua que había pedido ya estaba frente a ella. Dudaba mucho de la procedencia de esa agua, pero no estaba en una situación como para ponerse exquisita por un poco de liquido.
-Fue un tal Jack.- finalmente confeso.- Pero nosotros ganamos.- se defendió.
Hubo un silencio por unos segundos, mientras que la princesa tomaba su vaso de agua.
-¿Jack? ¿De nuevo?- susurraron entre ellos.
-¿habra algo aquí comestible?- cuestiono Bevery.- muero de hambre.
-Pero si había dicho que no volveria a robar…
-¿Algo? ¿Un pan? Cualquier cosa.- volvió a hablar.
-¿Qué esperabas? El rey le saco sus tierras.- dijo la mujer desde su asiento.
-¿Alguien aquí tiene algo para comer?- exclamo, y un pedazo de pan fue puesto frente a ella.- Gracias.- le regalo una sonrisa al hombre con barba.- Disculpa, ¿Qué dijiste del rey?- se giro con el pan en la boca, confundida por lo que creía haber escuchado.
-Ah, señorita.- la persona a su lado toco su brazo para llamar su atención.- se refiere a las tierras que el rey le quito para dársela a un grupo de nobles.- Bevery abrió sus ojos sorprendida.
-¿El rey hizo eso?- cuestiono.
En realidad ella no estaba muy metida en los asuntos de su padre como rey, y todas las decisiones que había tenido que tomar antes de partir a la guerra.
Su padre no podía quitarle las tierras a alguien solo por que si, ¿Por qué estos campesinos hablaban de eso?
-El rey, ese imbécil, quito varias de las tierras que nos pertenecia para hacerle un castillo a una familia de nobles que habían llegado.- explico.- Jack tuvo que comenzar a robar para poder conseguir un nuevo lugar para vivir.- Bevery trago saliva.
No podía estar pasando eso.
-Oh…- alargo.- Pero el rey no es una persona mala, supongo que no estaba enterado de eso.- intento defenderlo.
Los demás volvieron a reírse.
-Si claro, y yo soy el Conde de Amaru.- se rio uno.- Enserio niña, ¿en que nube estas metida? El rey ya lo hizo antes, ni siquiera se hizo cargo de Jack o de su familia.-
Dos trozos nuevos de pan se posaron frente a ella una vez mas.
Alzo la mirada y miro extrañado al dueño del lugar.
-Es para tus dos amigos.- dijo.- Seguro también están hambrientos.
Bevery asintió, con las ganas de decirle que no eran sus amigos sino sus sirvientes.
Pero veía que la corona no era muy aceptada en ese lugar.
-Gracias. - le sonrió dulcemente, parándose.- Y tengo un contacto en el reino, hablare con ellos y les prometo que nunca más alguien tocara sus tierras.- hablo para todos.- ustedes fueron muy amables conmigo, y se les prometo que algún día les devolveré el favor.-
Todos la observaron extrañados, no sabían de que hablaba aquella chica loca de cabellos rubios, pero de igual manera se pusieron a aplaudir y gritar.
Eran buenas personas, y no se merecían eso. No sabía que mal entendido había, pero lo solucionaría una vez que volviera al castillo.
Su padre se había equivocado tocando tierras ajenas y eso debía acabar de una vez.
La puerta de la habitación se abrió y Wave bajo rápidamente las escaleras, asustando a Bevery.
-¿Qué sucedió?- pregunto preocupada, con el corazón en la boca.
Wave la observo y luego al pedazo de pan.
-¿Eso es para mi?- cuestiono y ante el asentimiento de la princesa, se lo quito de las manos y le dio una fuerte mordida.
-¿Qué paso?- grito ahora Bevery.- ¿Cómo esta Gawain?
Wave, con comida en la boca, apunto las escaleras.
-¡Fue un éxito!- se las arreglo para decir.- puede pasar si lo desea, esta despierto.- Bevery asintió, con el otro pedazo de pan en la mano.- Yo ire al baño.
La princesa asintió y comenzó a subir las escaleras hasta entrar en la habitación del herido.
Abrio la puerta y ahí se encontraba su guardian, mas palido que el azúcar y con una mueca de dolor en su rostro.
-Te ves fatal.- fue lo primero que dijo, antes de sentarse en el incomodo sillón que adornaba la habitación.
-Un placer verla, su alteza.- dijo rodando los ojos.
-No me digas asi, no pueden saber que soy princesa.- lo silencio, entregándole el pedazo de pan.
-Es bueno que te hayas dado cuenta, pero hubiera servido mas hace un rato en el bosque.- señalo.
Bevery sonrio y volvió a pararse, esta vez para acercarse a la cama y levantar la sabana que cubria al chico.
Ignoro completamente sus fuertes pectorales o sus marcados abdominales, su vista inmediatamente cayo en la herida que había sido cosida con hilo.
Su rostro se arrugo, eso debio doler.
-¡Oye! No me desnudes.- se defendió, volviendo a taparse, pero la mano de Bevery fue mas rápido y paso sus manos por aquella herida.
-Esto dejara una horrible cicatriz.- contó, sintiendo los hilos en sus dedos.- ¿Te dolio mucho?- cuestiono.
-¿La parte en que me atravesaron con un cuchillo o la de tener a Wave cosiéndome con una aguja gigante?- pregunto.- Mi respuesta a las dos es: dolio como un infierno.- cerro sus ojos, recordando el dolor y ardor que había sentido por horas.
-Aunque sea las hojas funcionaron, ¿no?- volvió a tapar su cuerpo con la sabana y se sento una vez mas en el sillón.
-Necesitamos un árbol de esos en el castillo.- bromeo. Bevery rio.
-Esta gente odia la corona, no creo que nos quiera dar nada.- dijo algo apenada, no le gustaba ser odiaba por la gente, siempre se había preparado para ser la persona mas admirada y amada del reino, pero hoy parecía que todos querían hacerle daño o a****r su familia y corona.- Me odian a mi…- susurro, jugando con sus dedos.- ¿Cómo es que termine recibiendo odio de gente a la cual ni conocía de su existencia?- pregunto volviendo su mirada al chico.
-Quizas ese era el problema, no los conoces como para poder escuchar sus problemas e intentar resolverlos.- le contesto.- Tranquila Very, tendras tiempo de volver a hacer las paces con ellos.- sonrio.- Como hiciste con Wave.- agrego.
Bevery asintió, si. Solucionaría ese problema y seria la mejor reina que Amaru alguna vez tuvo.
-Duerme un poco si quieres, Wave esta haciendo guardia abajo.- conto y luego se escucho el sonido de copas chocar y de una canción a los gritos de gente borracha sono.- o quizas se esta divirtiendo un poco mientras que hace guardia.
Gawain cerro sus ojos y suspiro.
-Solo déjame descansar unas horas y luego volveremos a salir para Smaug.- informo.-
Bevery asintió y también se acomodo para descansar un poco, no era su idea tener que dormir en ese sillón pero le alcanzaba por esa noche.
-Ah, y Very…- hablo nuevamente Gawain, sacándola de sus pensamientos.
-¿Si?
-Recuperaremos tus joyas, mi princesa no puede estar por ahí sin su collar de futura reina.- le guiño el ojo a la joven y volvió a acomodarse para dormir.
Y Bevery negó con una picara sonrisa en su rostro.
Reina…
Comenzaba a aterrarle ese titulo.