55

1752 Words

Logan y yo permanecimos acostados en el suelo, sobre la alfombra que decora mi sala de estar por más de veinte minutos, o quizá por mucho más tiempo, la verdad es que no estoy segura de cuanto tiempo estuvimos allí, solo sé que nos vimos obligados a levantarnos cuando mi estómago gruñio por causa del hambre que sentía, lo cual, por cierto, me hizo arder las mejillas de vergüenza. —Hoy cocinare para ti. Bueno, para ustedes —corrije con voz melosa— Y ya deja la pena que pareces un tomate maduro—suelta divertido mientras pellizca mis mejillas con delicadeza—, a cualquiera le gruñe la barriga cuando tiene mucha hambre, no es nada del otro mundo. —Si... bueno, es verdad, pero es mi estómago el que hace esos ruidos, así que si me da vergüenza contigo. Caminamos hasta la cocina y Logan me se

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD