— ¿Te perdiste cuando ibas camino a tu casa? —pregunto a modo de broma y Logan me da una sonrisa ladina. Aún no lo he dejado entrar a mi casa así que la reja protectora esta cerrada y la puerta de madera es la unica que esta abierta, lo veo apoyar uno de sus costados a la reja mientras sus ojos me repasan sin censura de pies a cabeza. —Puede ser... tal vez... Linda ropa, por cierto. ¿siempre recibes a tus visitas a si o como viste que era yo decidiste no cambiarte? —su pregunta denota cierto grado de celos mezclados con genuina curiosidad. —¿Por qué preguntas? ¿tiene algo de malo lo que estoy usando? —digo insidiosa girando lentamente y mirando mi ombliguera de color blanco, de tirantes delgados que tiene la parte de adelante decorada con un enorme oso hecho de canutillos y lentejuel

