Llegue a casa, no tenía hambre, solo quería acostarme y dormir. Me quité el uniforme y vi mis brazos, puse cara de tristeza y me puse el pijama, era de manga larga y tapaba mi dolor. Me acosté, pero lo que más quería hacer no lo lograba, dormir. Recordaba lo que me habían hecho esas chicas, la situación tan fea que pase y como iba a hacer mañana que me las encontraría en clase, si tenía que contarles o no a mis amigas, si lo hacia ellas querrían matarlas, eso empeoraría las cosas, quizás mañana ellas hagan de cuenta que nada pasó y todo vuelva a la normalidad, no quería ser una chica débil que pudieran abusar de mi libremente. Daba vueltas en la cama y decidí dejar mis pensamientos en algo más agradable, ese maravilloso beso, por dios ese beso que con solo recordarlo me agitaba, como lo ib

