SARAH. Lo primero que hice cuando llegamos a la Villa, fue dejar a Tristán con Alexander y me encerré en el despacho de mi padre para llamar a mis abogados y que iniciaran las diligencias en el caso de Rachel, les pedí que llevaran el caso bajo perfil, nadie se podía enterar que Rachel iba a declarar en contra de los Dubois, hasta el día que estuviera todo perfectamente armado, ni siquiera los abogados Richman podían saberlo, había muchas vidas que corrían peligro y debía ser muy cautelosa con cada paso que daríamos en este proceso. No podía perder tiempo, tenía miedo de que Rachel se arrepintiera de confesar o que Paul se terminara enterando y le hiciera daño para callarla. Tras más de media hora de llamada, colgué el teléfono y me senté

