La inesperada visita de Alexander y la noticia que le di sin anestesia, me tenía pensando más de lo que debería. En primer lugar, no quería que se atreviera a pelear por la custodia de Tristán, no sería bueno para mi hijo vivir en un ambiente lleno de víboras venenosas, por otro lado, no soportaría estar lejos de él, su lugar es conmigo, no le hacía falta nada y no hablo de lo material, sino del amor y la calidez de su familia, y aunque le faltaba su padre biológico, no le faltaba la figura paterna que siempre han sido mi padre, Vincent y Paul, aunque este último había pasado más tiempo lejos de él por temas laborales. No podía imaginarme a Tristán tratando a Alexander como su padre, para él era un desconocido y un señor malvado, pero todo era mi culpa por ocultar su existencia, e

