El camino a casa de pronto se me hizo largo, nunca había querido llegar rápido como en este momento, solo quería bajarme del auto y mantener la distancia de ese hombre. ¿Esto está pasando de nuevo? ¿La bofetada que le di la última vez no fue lo suficientemente fuerte? ¿No le quedó claro que no quería que volviera a besarme? ¿Por qué lo está haciendo? Mis ojos se mantuvieron abiertos por un largo tiempo, observando de cerca el rostro relajado de Alexander, podía observar sus largas y espesas pestañas reposando sobre sus mejillas, mientras su boca se movía ligeramente sin obtener respuesta de mi parte, pues mis labios estaban tan tiesos que no se movían ni aunque lo quisiera. Cada músculo de mi cuerpo estaba tan ten

