Mi mano tembló por un momento y por poco dejo caer el celular al suelo, sentí el frío recorriendo mi cuerpo y erizando mi piel a su paso, los estragos en mi estómago casi hacen que devuelva todo lo que comí en el día. Miré a Tristán, aún en mi brazo, su cabeza reposaba en mi hombro y parecía que estaba por quedarse dormido. Abrí mi boca para responder, pero las palabras se quedaron en mi garganta, me resultaba casi imposible pronunciar palabra alguna. — Sarah, sé que estás ahí, estoy escuchando tu respiración. Responde, ¿tuviste un hijo? —al escuchar su voz que se volvió gélida y con cierta desesperación, salí de mi ensimismamiento y me acerqué a Maga para que tuviera a Tristán por un momento. ¿Cómo lo supo? Esta no era la manera que debía saberlo, no por otra persona

