LINDA

427 Words
Estaba en una habitación con los gemelos y sus miradas tenían una emoción que no podría descifrar no sabía si era rabia o celos,~por Dios linda eso jamás va a pasar los gemelos teniendo celos jamas~ -que les pasa a ustedes dos porque me trajeron arrastras Me quedé mirando a los gemelos, intentando comprender lo que pasaba. Sus ojos reflejaban algo oscuro, algo que no podía identificar, pero que definitivamente no era bueno. Ellos se quedaron en silencio por un momento, como si estuvieran decidiendo quién iba a hablar primero. La tensión en el aire era palpable. El primero, el gemelo de mirada fría, fue el que rompió el silencio. Su voz salió baja, pero clara. "No es cuestión de lo que pienses, Linda. Es más bien algo que necesitamos aclarar," dijo, caminando lentamente hacia mí, como si estuviera observando cada uno de mis movimientos. "Has estado demasiado tranquila, demasiado... fuera de lugar." Me fruncí el ceño, no entendía nada. "¿A qué te refieres?" pregunté, el miedo comenzaba a mezclarse con la confusión. Me había metido en un lío sin saberlo, pero ¿por qué me estaban arrastrando aquí, a solas con ellos? El segundo gemelo, se acercó lentamente también, manteniendo una distancia, pero sin apartar los ojos de los míos. "Lo que pasa, Linda, es que has sido la única que no ha caído en nuestro pequeño juego," dijo, su tono suave pero amenazante. "Y eso no nos gusta. Las cosas deben mantenerse equilibradas." Mi respiración se aceleró. No tenía idea de qué estaban hablando, pero cada palabra que salía de sus bocas me dejaba más intriga y más miedo. No era solo una cuestión de acoso o de burlarse de mí. Había algo más grande detrás de todo esto. Algo oscuro. Algo peligroso. "¿Qué quieren de mí?" logré decir, mi voz ya algo más firme, aunque el nudo en mi estómago no desaparecía. Los gemelos intercambiaron una mirada, y luego sonrieron al mismo tiempo. No una sonrisa amigable. Más bien, algo que se parecía a un desafío, como si estuvieran disfrutando de mi incomodidad. "Queremos ver hasta dónde estás dispuesta a llegar," dijo el primero, con una sonrisa que hizo que mi piel se erizara. "A veces, las reglas cambian, Linda. Y tienes que decidir si quieres seguir siendo una espectadora o si quieres ser parte del juego." La habitación estaba demasiado tranquila, incluso el aire parecía pesado. La fiesta, la música, todo se sentía lejano. Solo estábamos nosotros tres ahora, atrapados en un juego del que no sabía las reglas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD