¡Qué bien!, ya huele a comida. Tanto pensar en sexo con Yurik, me ha dado bastante hambre. Debe de ser la una del mediodía, creo que deberían dejarme tener un reloj en esta habitación. Aunque lo veo un poco difícil, ya que a mí me han alojado desde el primer día en una habitación de cinco estrellas por lo que se ve. Sus paredes son acolchadas en color blanco, tirando a gris, por lo que se ve soy algo peligrosa, o muy peligrosa porque mirando bien este sitio no sé qué pensar, sobre lo que opinen de mí. Como ya os dije antes llevo aquí seis meses, estoy ya que me subo por las paredes, no dejan que nadie venga a verme, ni siquiera mi familia, lo bueno que tiene es que sigo en Rusia, y estoy contando los días para salir de este lugar. Estoy muy aburrida, demasiado diría yo. No saben cuán

