19 años después.
Mansión Parker.
- Aún no se cuál es la necesidad de estar corriendo por toda la casa, por esa razón no tendré hijos nunca. - Matthew ríe por las palabras de su primo Marcos.
- No seas exagerado, solo son unos niños además son tu familia.
- Es que tus hijos son unos demonios, Matthew, unos verdaderos demonios. - Resopló al escuchar a su primo burlarse de él. - Deja de reír, ayer mientras dormía plácidamente en mi habitación esos engendros del mal fueron a brincar encima de mi. - Los gemelos pasaron otra vez y ahora le sacaron la lengua a Marcos. - Viste eso!?. A eso es a lo que me refiero!.
Dos risas femeninas se acercaron hasta nosotros.
- Ahora de que se queja el tío Marcos?. - Preguntó Esmeralda con Doris en brazos, mi bebé de apenas tres meses.
- Apuesto que se está quejando de mis angelitos. - Dijo Claris con tono burlón.
- Angelitos? - Marcos la miró con ojos bien abiertos. - Sabes lo que hicieron tus angelitos con mi chaqueta favorita? - Claris y Esmeralda lo miraron esperando a que lo dijera. - Alguna vez han visto a un perro con chaqueta? Lo han visto? - sacó su celular.
Cuando Marcos les mostró la pantalla donde había una foto del perro de los gemelos con una chaqueta puesta ambas estallaron en risas.
- Eso es tan lindo!. - Dijo Esmeralda y Marcos la miró como si fuera un bicho raro.
- Lindo? Lindo será cuando los lleve a la escuela y los tiré por un acantilado, eso si será lindo.
- Tío no seas exagerado, ellos solo bromean mucho.
- Eso es lo que le digo.
Siguieron burlándose de las quejas de Marcos un buen rato hasta que el se fue porque tenía que ver a su novia. Claris tomó a Doris para darle de comer y luego llevarla a dormir, cuando regresó se sentó junto a su esposo frente a Esmeralda, estaban esperando un momento a solas para hablar.
- Entonces linda. - Empezó Matthew. - ¿Ya sabes que vas a estudiar?
Esmeralda terminó la secundaria hace un año y medio, no entró de inmediato a la universidad porque dijo que quería tomarse un descanso y sus tíos lo entendieron por completo, Pero hace una semana ella decidió empezar sus estudios y dijo que se tomaría unos días para pensar que carrera le gustaba.
- Si. - Ella habló con una sonrisa. - Publicidad y Marketing digital.
- Te lo dije. - Claris miró a su esposo con una sonrisa victoriosa. - No se de dónde sacaste que le gustaría ser abogada. - Matthew aún estaba en blanco.
- No puedo creer que volví a perder una apuesta contra ti.
Esmeralda rodó los ojos al ver cómo sus tíos empezaron una graciosa discusión por el tema de la apuesta.
- Han terminado. - Luego de unos minutos ambos volvieron su atención a su sobrina.
- Si, Cariño, disculpa. - Claris le dió la señal para que continuara.
- Bueno, aceptaré estudiar en la universidad ustedes me recomendaron Pero con una condición. - Los mayores pusieron toda su atención en Esmeralda. - Quiero trabajar para pagar al menos una parte de mis estudios.
- Que? Pero por qué? Eso no es necesario, por supuesto que no. Estás muy joven para trabajar. - Matthew era muy sobreprotector con todos. - Tienes disponible el dinero suficiente para pagar tus estudios en la mejor universidad.
- Lo sé, tío, lo sé, Pero yo quiero trabajar en un lugar donde pueda nutrirme más sobre mi carrera. - Matthew soltó un suspiro. - Por favor. - Matthew miró a Claris y ésta sonrió.
- Bueno, está bien, si digo que no ambas me van a caer encima.
- Bien! Mañana iré a mi primera entrevista en una empresa, espero que me vaya de maravilla, no quiero ir de lugar en lugar todo el día.
- Te deseamos toda la suerte del mundo, Cariño. - Claris la abrazó.
••••
Por otro lado
Mansión Baker
Los Baker estaban en medio de su cena, hablaban de temas que llegaban a la mesa, el ambiente era tranquilo para todos hasta que el Mayor de la mesa habló.
- Alexander, como te está yendo en la empresa?
- Hasta ahora está todo bien, papá, solo necesito organizarme un poco ya que se me está complicando con tantos papeles al día.
- No tienes un asistente?. - El Hermano de Alexander, Alexis, pregunta.
- Apenas voy a entrevistar a algunas personas mañana para el puesto, espero poder elegir a alguien de inmediato, no me gusta tener que hablar con tantas personas de lo mismo.
- Y cuando te casarás?
- Papá por favor...
- Un buen jefe de la manada debe tener una buena esposa que lo acompañe. - El señor Alejandro Baker siempre le habla de lo mismo a su hijo mayor, quien heredará la presidencia de la empresa y el puesto como Alfa jefe de la manada.
- Aún no lo soy papá.
- Vamos familia, no hablemos de cosas incómodas en la mesa. - Armando, hermano de Alejandro, trató de aligerar el ambiente.
- Deja que se adapte bien a la empresa, Cariño. - Amanda, esposa de Alejandro, también quiso quitar ese ambiente incómodo.
Alejandro le hizo caso a todos y dejó esa charla para otra ocasión que si amerite, no en la mesa donde todos comían y compartían el poco tiempo que tenían. La gran Mansión siempre estaba vacía, los hijos de Armando en la escuela, los hijos de Amelia, hermana de Alejandro también, estaban en la universidad, los primos de Alejandro trabajan en la empresa igual que Alexander y él, Alexis estaba terminando su carrera como pintor y se la pasaba viajando, la única que se quedaba en casa eran Amanda y las esposas de sus primos con los niños que aún no entraban a la escuela.
Luego de la Cena compartieron un momento más y después cada quien se fue a su habitación a descansar del largo día. Todos esperando que el día siguiente vaya bien.
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Al otro día Alexander llegó temprano a la empresa, mientras los solicitantes del puesto llegaban el se puso a revisar todos los expedientes descartando algunos por algún requisito que le faltaba.
- No se para que envían sus currículum con falta de requisitos si fui muy claro en mi petición. - La situación empezaba a ser irritable y aún no había empezado a recibir.
Una hora después decidió empezar con las entrevistas.
Veamos como le irá a Alexander buscando su asistente...