Luego me levanta en el aire y deja que su pene se deslice fuera de mí. Me sostiene en sus brazos y me baja sobre la cama. Se recuesta sobre mí para poder besarme de nuevo. Siento que mi cuerpo se calienta bajo el peso y la sensación de él, y porque nuestras bocas y lenguas se agitan juntas en una danza erótica. —Siento que podría cogerte hasta dejarte sin sentido para siempre—, me dice mientras deja de besarme. —Conozco esa sensación —le digo mientras acerco su rostro al mío para besarlo más. Luego se aparta y me hace sentarme. Me acerca al borde de la cama mientras se baja de la cama y se arrodilla cerca de ella. Puedo ver que su pene está duro de nuevo. Me acerca más hasta que mi trasero está al borde de la cama. Abro las piernas. Está arrodillado y su pene está en el lugar correct

