—Te veré más tarde, Cleo —dice David, dándome un fuerte apretón con sus brazos. —¿Te vas tan pronto? —pregunta Anthony, que todavía está recuperando el aliento. David me suelta y me ayuda a bajar al suelo. Luego se pone los pantalones y la camisa. Se calza los zapatos y agarra su abrigo. Anthony está de pie y nos mira a ambos. —A menos que quieras venir conmigo —dice David, mirándome esperanzado. Niego con la cabeza. —Estaré bien —digo en voz baja. Él extiende su mano para tomarla y yo se la doy. Él la aprieta. Luego la suelta. Mira fijamente a Anthony y luego simplemente sale de la casa. Al jardín. —Vaya —dice Anthony—. Supongo que lo asusté. —Basta —le digo a Anthony—. Ya te divertiste. —Hmm —dice Anthony, mirándome. Se acerca, me toma en brazos y me lleva a la parte

