Mi padrastro me agarra el pelo con tanta fuerza que casi me arranca la peluca. Me besa mientras desenreda su mano de mi peluca rubia. Eso estuvo cerca. Tengo 18 años y él y yo hemos estado haciendo videos pornográficos en nuestro sótano. Eso es lo que hace para ganarse la vida ahora, pero solo conmigo. Y así es como estoy ganando dinero para la universidad. —Quítate la ropa, Susie —me gruñe Steven, mi padrastro. —Está bien, papi —digo. Luego me quito el sujetador y las bragas de encaje n***o. Él coge la cámara en mano para hacer zoom en varias partes de mi cuerpo. —Ahora ponte los zapatos —dice. Me quito los tacones altos negros—. Súbete a la cama. Subo a la cama en cuatro y lo miro. —¿Lo quieres por detrás hoy, nena?—, pregunta. —Claro —digo, moviendo mi trasero desnudo haci

