—¡Lo siento! —le miro en mitad del pasillo —. Lo siento ,nena...lo siento mucho. Me paso una mano por el rostro cuidando no dañar mi maquillaje y suspiro con hastío. Sean es tan cruel y tan tierno cuando quiere que me agota. Él a veces me agota. Se da cuenta y lo sabe, nos conocemos muy bien...entonces toma mi brazo por el codo, me empuja contra su pecho y me aprieta hacia su cuerpo hundiendo la nariz en mi cuello hasta que siente que cedo y se recuesta en la pared detrás suya conmigo en su pecho. Cualquiera pensará que somos una pareja pero somos más que eso, ni siquiera podemos explicarlo pero somos mucho más y lo sabemos. Cuando estamos juntos lo sabemos. —A veces me agotas —le reclamo. —Normalmente esa es mi intención —bromea y le veo los perfectos dientes asomarse —, me encanta ag

