Capítulo 5

1574 Words
Comenzaron a caminar a paso rápido cuando escucharon los gritos de Oxf provenientes de las caballerizas, lo interceptaron rápidamente, Augusta dirigió a Oxf hacia la casa, los tres entraron como un suspiro a esta, colocando en una cama a Mauricio. — ¡Ayúdalo por favor Nin, ayúdalo pronto no responde esta inconsciente! —Tranquilo Oxf todo va a estar bien,  Nin poso una mano en la espalda de Oxf para tranquilizarlo estaba fuera de si necesita paz y ella necesita no verlo sufrir de esa manera, para poder ver que había sucedido con Mauricio, Augusta sintió la aflicción de Nin por Oxf cuando este se tranquilizó se lo llevo a la cocina para dejar trabajar a Nin. Nin observaba cuidadosa mente a Mauricio parecía que el golpe había sido mayor mente en la cabeza, esta estaba inflamada por dentro, pero no había hemorragia, Nin comenzó a ayudar a Mauricio con su energía sanadora, cuando entro Gael como un torbellino —¡Que le paso a mi papito! Nin ayúdalo no lo puedo perder por favor De los bellos ojos grises de Gael corrían gordas lágrimas, se acercó a su papa tocando su rostro, su desesperación era palpable el corazón de Nin sintió muy fuerte sus emociones era tanto lo que ese pequeño amaba a su padre era maravilloso el amor, más de padres a hijos, Augusta amaba a sus dos hombres, sabía que ellos igual la adoraban —Tranquilo pequeño tu papa va a estar bien, solo necesita descansar un poco —¿De verdad Nin él va a despertar? —Claro que sí, confía en mí ya lo ayudé solo falta que su cuerpo acabé de hacer el trabajo, tal vez tarde unos días, pero todo estará bien, será como si tu papi durmiera. Nin abrazo a Gael, y este a ella juntos se dirigieron a la cocina, para hablar con los demás, Oxf se pasaba su mano por el cabello se veía triste, asustado, al entrar Nin y Gael sus ojos se toparon. —No tienen de que preocuparse él está bien, pronto se recuperara, solo ha sido el golpe, pero no hay fractura ni sangrado su cuerpo solo necesita un poco de tiempo. Augusta abrazo a Nin muy aliviada, confiaba en ella, sabía que Mauricio pronto estaría bien, hacia tanto que le aconsejaba a Mauricio que se tomara un descanso que vivía muy apresurado el universo había decidido por él, Oxf parecía no conformarse con la noticia. Nin sabía lo que Oxf estaba pensando no podía culparlo él lo  amaba demasiado, esta sería una gran oportunidad para que el arreglara su vida,  —¡Sabes que lo tengo que hacer Nin ya no puedo más! —¡Hacer que Oxf! Augusta intervino, quería saber exactamente lo que este planeaba, no había sido un secreto para ella que Oxf tenía una gran obsesión con su hijo, pero le preocupaba la reacción de Mauricio al saber esto o lo que Oxf le quería decir, solo sabía que en su anterior vida fueron pareja, pero su hijo ya estaba viviendo esta vida y no quería que se viera más afectado de lo que ya estaba por su vivencia en esta. Nin tomo la mano de Augusta, le aseguro que Oxf jamás dañaría a su hijo, solo hablaría con su alma, ella si lo conocía, harían las pases. —¡Abuelita mi papa también necesita hacer las paces con Oxf! Nin y Augusta se sorprendieron por la afirmación de Gael, este muy serio les conto que siempre había percibido en su papa que se sentía culpable por haber lastimado a alguien, aunque ni el mismo comprendía a quién, y desde la llegada de Oxf su padre sonreía. Augusta tubo que permitirle a Oxf el entrar en la cabeza de su hijo, debería de confiar, todo lo sucedido con la llegada de estos amigos había sido positivo su pequeño ya caminaba con normalidad, Augusta con un movimiento de cabeza le dio el consentimiento,  Oxf se recostó a un lado de Mauricio cerró los ojos, se concentró en su esencia, comenzó a buscar a Mauricio, lo encontró observando a la distancia como perdido, se le acerco de apoco hasta que este noto su presencia, primero un poco confundido después aliviado. —¿Qué hacemos aquí Oxf? —Tuviste un accidente, te tumbo tu nuevo semental. —Si, ya recuerdo pero ¿Estoy vivo? —Si claro. —¿Y tú como llegaste aquí? ¿Estas dentro de mi mente? —Así es ¿Aún no me has reconocido? —Sí, creo que sí, pero me era muy difícil expresarlo con este cuerpo humano, solo sentía sensaciones, pero este las bloqueaba, lo siento tanto Oxf. Mauricio y Oxf se unieron en un abrazo que decía más que mil palabras, sus labios sin remedio se fundieron con hambre y desesperación, Oxf llevaba tanto tiempo esperando esto que no quería que terminara jamás. Oxf ya llevaba un día entero en conexión con Mauricio, su energía era muy fuerte, controlando sus emociones el tiempo podría ser muy largo, Y Nin, estaba segura que él lo haría durar lo más posible, lo verdadera mente probable es que sus emociones estarían al límite, El espero mucho por este momento, solo deseaba que todo se arreglara para él, que encontrara lo que estaba buscando, respuestas a sus preguntas, la situación con Nea se le convirtió en obsesión, tanto que no lo dejaba vivir tranquilo, el ya no era el Oxf de antaño, abierto, expresivo, el mejor amigo que alguien pudiera tener, se encerraba en sí mismo, era como perder la brújula algo se había llevado Nea. Nin se dirigía hacia la casa de Augusta cuando vio a Gael correr en dirección hacia las caballerizas le causo curiosidad y fue tras él, no se le ocurría que estaría haciendo a esa hora, con forme se acercaba sus pasos eran más cautelosos no quería que Gael la descubriera, aunque talvez era una pérdida de tiempo este siempre la detectaba como si tuviera una antenita interna que le decía a Gael que ella estaba cerca. —Nin, ya sé que estás ahí, jajaja. —Eres un tramposo ¿Cómo sabes cuando estoy cerca? —Algún día te lo diré. —Bueno ¿Y qué estás haciendo aquí tan temprano? Y ¿Por qué tan misterioso? —¡Mira! Ven, pero despacito para que no se asuste. Nin se acercó despacio no sabía de qué se trataba, pero por si las, dudas siguió las instrucciones de Gael y cuál sería su sorpresa entre la paja había una gatita, con grandes ojos azules, parecía asustada y un poco flaquita, pero no se veía que estuviera enferma, era de color blanco, pero por lo sucia que se encontraba era mejor no asegurar nada. —¿Es tuya esta pequeña Gael? —No, Nin la encontré por el riachuelo, yo creo que alguien la tiro —Pobre pequeña y ¿Por qué tanto secreto? —No quiero preocupar a la abuela está muy pendiente de mi papi y Oxf después le contare ¿Me podrías guardar el secreto? —Lo hare, pero yo creo que no le importara, ella te quiere mucho le deberías de contar es solo es una pequeña gatita que puede tener de malo. Gael se quedó pensativo y esto le hizo darse cuenta a Nin que él no le quería decir algo, le sobo la espalda para darle confianza y que no se sintiera presionado. —Es solo que cuando me enferme y me entro esa bacteria mi abuelita se asustó mucho, desde entonces no me deja tener gatos. —Y no crees que es mejor si le cuentas y ella decide, tú ya te encuentras bien, si bañas y desparasitas a esta pequeña no pasara nada, bueno supongo que tu abuelita te hará responsable de ella. —¿Tú me puedes ayudar a decirle todo eso? —Ósea que quieres que juntos la convenzamos. Gael hizo un puchero muy tierno quien podría resistirse a eso, Nin lo tomo de la mano, juntos con la pequeña mugrosita se dirigieron hacia la casa de Augusta, esta los recibió con una expresión de, ya lo sabía, Augusta palmeo la espalda de Gael y le prometió que irían al veterinario para que checara a la pequeña, siempre y cuando el fuera responsable de su alimentación, Gael se puso muy contento, choco su mano con la de Nin, misión cumplida. Oxf y Nea habían logrado reconectar de nuevo,  eso a él  lo tenía muy eufórico tanto que había logrado estar días enteros con ella sin que su energía disminuyera,  los momentos juntos eran como tocar el cielo con las manos,  tenerla de nuevo tan cerca, poder aspirar su aroma,  era un momento muy deseado, había comprendido por qué Nea se marchó de su vida, ella le conto que  sus compañeros y ella  tomaron la decisión gracias a las observaciones en las que trabajaban era tan atrayente ese lugar que no pudieron perderse la oportunidad de estar en él,  apreciando  toda esa belleza que lo envolvía en resumen todo fue por ver de cerca todo lo observado, lo entendía en lo práctico, para él también era muy importante su trabajo, pero no se sentía muy bien que Nea  no se tomó un momento para hablar con él, ni pensó en lo que su decisión lo afectaría, no sabía cómo manejar su sentir se encontraba algo confundido con la actitud de su ego.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD