—Su madre lo abandono, eso detono el cargo de conciencia que yo tenía por haberte dejado, cuando aquel accidente mi pierna quedo destrozada y eso se manifestó en ese momento.
—Suelta ya esos sentimientos, perdónate como yo lo he hecho y libera a este pequeño, ya es tiempo de que seas libre, vuela alto amor, comienza a vivir.
Cork acaricio la mejilla de Nin con tanta ternura, que de Nin resbalaron lagrimas que nunca derramo, ahora se daba cuenta que los dos necesitaban ser libres, Cork comenzó a desvanecerse y en su lugar apareció Gael y se abalanzo a los brazos de Nin, esta acaricio su cabecita con mucha ternura,
Pequeño Gael no sufras por la partida de tu mama, todos tenemos que tomar nuestras propias decisiones, caminar por diferentes caminos, ella no se fue porque no te amara, eres un ser maravilloso, además no estás solo tienes una abuela que daría su vida por ti, debemos entender que las personas que nos rodean no estarán para siempre con nosotros, por eso amalas mucho mientras las tengas, dales la bienvenida a todas las que lleguen, y disfruta de cada día dándote cuenta que todos somos uno, no pierdes o ganas personas solo vives momentos con cada una, vuela Gael, deja bolar a los demás en algún punto todos nos volvemos a encontrar.
—¡Gracias Nin!
—Gracias a ti cariño ¿Volvemos?
Oxf había experimentado toda una aventura, jamás había montado, menos galopado a gran velocidad era algo espectacular parecía que volaba, el viento golpeando el rostro, la sensación de sentirse en total libertad era embriagadora, estaba seguro que quería sentirse así más seguido, no por nada existía la Equino terapia, según había leído ayudaba a personas con algún problema, desde psicológico, hasta físico, Mauricio era excelente en la montura del caballo, en más de una ocasión su mirada se quedó hipnotizada totalmente prendida de él, Oxf no lo podía evitar era casi dolorosa su necesidad de tener un acercamiento más profundo, pero tenía que controlarse aún no era tiempo, Mauricio comenzaba a confiar en él pero no lo suficiente.
—Se los agradezco mucho, sin ustedes no lo hubiera conseguido el encontrar a Nube negra, que les parece si vamos a cenar a casa, mi madre cocina muy sabroso.
—Gracias Mauricio, pero yo prefiero ir a darme una ducha y descansar.
—Yo igual, pero gracias nos vemos mañana.
Lu y Gam se dirigieron a la cabaña no podía más el andar a caballo era extremo y más para ellos que jamás lo habían hecho, a diferencia de Oxf, el no parecía cansado, los cuatro se despidieron, Oxf no quería alejarse de Mauricio, así que ambos caminaron hacia la casa de Augusta, está ya los esperados con la mesa servida.
La cena como lo predijo Mauricio estuvo deliciosa algo a lo que podría acostumbrarse fácil mente.
—Madre ¿Dónde está Gael? No ceno con nosotros.
—No te preocupes él y Nin cenaron temprano anduvieron toda la tarde paseando por ahí.
Oxf sintió los restos de energía de Nin en la casa, podía imaginarse perfectamente en que la había utilizado, ya había comenzado la sanación de Gael, se alegraba por ella y por el pequeño, pero sobre todo por Mauricio cuando comenzara a notar que Gael sanaba de apoco, Mauricio se había disculpado tenía que hacer unas llamadas a la ciudad para solicitar alimento para sus sementales.
—Oxf tú conoces a mi Hijo de otra vida verdad.
—Si Augusta, es mi gran amor.
No te confundas Oxf fue tú gran amor, pero ahora está viviendo otra experiencia, puedo imaginar lo difícil que es para ti, pero no crees que podrías afectarlo de alguna manera negativa, tal vez para el sería un poco difícil el darse cuenta de que tu estas enamorado de él, así le explicáramos, lo de las almas y todo eso no estoy segura de que él lo entendiera, siempre ha estado muy pegado a la realidad de esta tierra.
—Tal vez tengas razón Augusta, pero mi principal objetivo siempre fue el encontrar a Nea y ahora que la he encontrado no pienso perder esta oportunidad de saber qué fue lo que paso, por qué la perdí, no creo que me entiendas, pero al perderla mi vida se paró.
Oxf se levantó de su silla, con una inclinación se despidió y salió de la casa de Augusta, comenzando a caminar sin rumbo, se sintió un poco cansado Necesitaba hablar con Nea, para él no había una separación entre Nea y Mauricio.
—¿Estas bien?
Oxf se sobresaltó al escuchar la voz de Mauricio y solo atino a afirmar con la cabeza.
—De verdad que fueron hoy de gran ayuda tú y tus compañeros, a veces todo este trabajo me rebaza.
—Y ¿Por qué no contratas un poco de ayuda?
—Se que lo debería de hacer, pero no me gusta mucho que gente extraña ande merodeando por aquí, siempre lo he hecho yo solo.
—Gente extraña como nosotros.
—Ustedes ya no son extraños, es solo que me es muy difícil el confiar en los demás, no creas que siempre he sido así, la vida te va haciendo desconfiado y porque no decirlo un poco amargado, las experiencias te marcan la mayoría no de una manera positiva.
—Puedes confiar en mi si necesitas hablar, el tener alguien que te escuche siempre es importante, comprendo que es difícil siempre ser el fuerte de la familia.
—Soy el hombre de esta pequeña familia y no me puede, pero tienes razón a veces es bueno platicar con otro ser humano. Mi madre y Gael son muy parecidos, se complementan muy bien tanto que muchas veces me siento exiliado, pareciera que son de otro planeta ya sabes mi madre con sus yerbas, hechizos, y Gael con sus sueños, no los entiendo, pero los amo, supongo que no hay familias perfectas.
Oxf le sonrió a Mauricio y este lo agradeció dándole unas palmadas en la espalda las cuales Oxf sintió como descargas eléctricas, sentir el calor de su mano era muy reconfortante.
—Y dime ¿Qué hay de tu familia?
Oxf le conto sobre su familia, lo unidos que eran, algunas anécdotas que por cierto ya se las había contado a Nea las cuales a ella le habían parecido muy chistosas, por lo visto lo mismo le sucedía a Mauricio porque este no paraba de reír, era tan reconfortante el ver a Mauricio reír, le traían gratos recuerdos de su vida juntos, cuando eran una pareja feliz, en la cual no cabía la posibilidad de una despedida
—Creo que ya llego la hora de irnos a descansar mañana tengo mucho que hacer.
—Si tienes razón, si necesitas ayuda no dudes en pedirla, descansa.
—Tú igual Oxf, gracias, buenas noches.
Oxf se sintió mejor, necesitaba más pero por el momento sintió que había logrado un gran avance, se dirigió a la cabaña, al estar más cerca pudo distinguir a Nin en el porche de esta, se encontraba acorrucada en una hamaca, estaba profundamente dormida, Oxf la tomo en brazos entro con ella, la deposito en su cama le quito las sandalias y la arropo, se quedó observándola por un momento, al ver su rostro sonrojado, sus labios tan apetecibles, no pudo evitar rozar sus labios con los suyos, algo en su interior se movió, pero no quería profundizar en sus sentimientos se encontraba muy obsesionado en arreglar las cosas con Nea para pensar en algo más, salió de la habitación de Nin sin darse cuenta que esta calladamente derramaba unas fugases lagrimas que caían calladamente.
Los días transcurrían muy tranquilos, en armonía fluían de manera concreta y sincronizada, Gael iba sanando, de una manera agigantada, Nin y Augusta con largas platicas ambas intercambiaban sabiduría, Lu y Gam seguían la investigación salían muy a menudo, duraban días en volver, sabían que su amigo Necesitaba tiempo para resolver sus conflictos y le estaban otorgando ese tiempo, Oxf se avía hecho inseparable de Mauricio, juntos asían las labores con los sementales, La confianza que Mauricio le tenía a Oxf era palpable tanto que le pedía su opinión para casi todo, Nin se sintió triste pero su lado amoroso la estabilizaba, sabía que Oxf era su gran amigo, a diario se lo recordaba para no sufrir al ver a Oxf y Mauricio tan cerca tenía que ser realista, ver lo evidente, su amigo estaba muy feliz, lo estaba disfrutando en grande, eso debería de bastarle su corazón iba sanando con cada día que seguían en aquel lugar.
Oxf se sintió muy bien, pero le faltaba algo, quería que Mauricio recordara su vida como Nea, quería que no lo viera solo como un amigo.
Mauricio acababa de adquirir un hermoso ejemplar, estaba a punto de montarlo Oxf sintió algo extraño en la boca del estómago, no logro definir su sensación hasta que bio a Mauricio volar por los aires cayendo fuertemente al suelo, le pareció una eternidad a Oxf llegar hasta donde se encontraba Mauricio, muy asustado lo volteo boca arriba esperando ver esos hermosos ojos, pero Mauricio estaba inconsciente esto era más de lo que Oxf podía soportar, comenzó a gritar lo más fuerte que pudo pidiendo ayuda al mismo tiempo que tomaba a Mauricio entre sus brazos.
Nin y Augusta sintieron la misma sensación de desasosiego sus miradas se encontraron sabían que algo andaba mal, juntas salieron de la casa se pusieron en silencio y la respuesta llego instantánea.
—¡Mauricio! —Gritaron al mismo tiempo.