POV Luisa María Gutiérrez. Yo apreté a Ana Victoria contra mi pecho. Respiré. Sonreí. Y dije, con la voz más tranquila que pude. —Mucho gusto. Luisa María. Pero por dentro… por dentro, ya sabía que esta casa no solo quería juzgarme. Quería comparar. Quería medir si yo era suficiente. Y yo solo tenía una certeza. Ellas eran de su pasado… pero yo… yo era el presente. Y aunque doliera… no iba a inmutarme, eso era exactamente lo que su madre quería. Zully inclinó la cabeza con falsa humildad. —Ay, señora, eso fue hace tiempo —dijo, aunque no sonó como quien quiere restarle importancia, sino como quien quiere dejar claro que fue significativa. —Sí, pero uno nunca olvida los buenos amores —respondió la señora Rosa, mirando de reojo a José Joaquín, que en ese instante se acercaba. Yo

