Alexander pensó que lo mejor sería volver por la mañana e insistir hasta poder hablar con Emily. Ya era muy tarde y su auto estaba aparcado fuera de la casa del juez Keller pensando en eso, decidió que lo mejor sería irse, para evitar ser malinterpretada su presencia fuera de la casa del juez. Pensó que la servidumbre de la casa se preocuparía al ver su auto n***o afuera y llamarían a la policía para que averiguaran que hacía él allí. Y como lo suyo con Emily era un asunto privado, Alexander decidió irse a su departamento y volver por la mañana. Durante toda la noche Alexander no pudo dormir, no dejaba de recordar el rostro triste de Emily, sus lágrimas y su desilusión. Se sentía terriblemente mal. Avergonzado y desanimado. Emily era la mujer que él amaba a la cual había herido

