Durante cinco días la intensidad del amor los envolvió en momentos muy íntimos y románticos. Eran dos amantes disfrutando de la libertad que les daba la cabaña. Alexander estaba disfrutando demasiado vivir todo lo que había soñado con Emily, sin reprimir ninguno de sus deseos. Emily hacía que Alexander deseara más de ella cada vez que se amaban. Y él deseaba conocer que había en el corazón de Emily. Y entre más la conocía, Emily le fascinaba, ella lo hacía sentirse pleno y feliz. Pero su aventura de amor tuvo que ser interrumpida el fin de semana, Alexander tenía una cena de negocios el sábado por la noche. En la cena con el inversor, Emily pensó que Alexander la presentaría como su asistente personal, pero él la sorprendió al presentarla como su novia. Durante toda la cena A

