3 [CUÉNTAME DE ÉL]

1446 Words
Solo veía el movimiento de la boca de mis profesores y nada de sonido, no estaba para nada concentrada, estaba algo ya cansada y aburrida para ser sincera, ellos escribían en el pizarrón y me limitaba a copiar, luego estaría en problemas por no atender pero está bien, luego vería como lo resuelvo. Los números eran lo mío, me encantaba matemática, lenguaje pan comido, física demasiado fácil, química algo que se puede superar, y finalmente inglés me hacia sentir que nunca podría ir a Estados Unidos. Si efectivamente señores y señoras soy muy mala para inglés yo me esfuerzo hasta más que los demás pero ese bendito idioma del otro continente no me llega, lo juro trato de dar todo ...Pero se me hace muy pero muy difícil aprender esta trágica materia. Lo más malo de esto es que se que yo soy la única culpable de esta situación, ¿porqué? Es simple, porque cuando comenzaron con estos temas conversaba como cotorra con Eli y no ponía atención así que si, lo acepto fue mi culpa. El día de clases había terminado al menos por hoy. Salí del salón junto a mis dos personas especiales mientras conversábamos de temas sin importancia, notaba algo raro en Felipe. —Nos vemos Eli y Valentina —finalmente dijo y sonrió dándonos un abrazo a las dos. —Adios —respondimos al mismo tiempo por lo que nos empezamos a reír. Cuando Felipe se fue, nos dirigimos a mi dulce hogar Eli me acompañó en todo el transcurso, supo manifestarme que quería conversar conmigo y claramente acepté, no hay nada de malo en ello, abrí la puerta de mi casa adentradonos en ella. —Hola niñas —saludó mamá en el momento en que nos vio, estaba sentada en el sofá mientras veía con una sonrisa la televisión. ¿Niñas? Mi querida madre aún no acepta que crecimos, pero a veces no me importa que me llamen así, es mucho mejor que me llamen de esa manera. —Hola mami —respondí y me dirigí a darle un beso y un abrazo. —Buenas tardes señora Andrea— menciono Eli con un beso en la mejilla. —Mas tarde estará listo el almuerzo se los llevo — indicó mamá antes de continuar nuestro camino asentamos con una gran sonrisa, me estaba muriendo del hambre. Subimos a mi habitación en el segundo piso, recuerdo cuando peleé casi a muerte con Bruno por esa habitación. Dejamos las maletas a un lado sobre el escritorio, nos sacamos los zapatos y tomamos asiento en mi cama cruzando las piernas, Eli me miro misteriosa por un buen rato. —¿Que? — alcé mis hombros ante mi desesperación de que ella no dijera nada. —¿Me puedes hablar de él? —cuestionó mirándome a los ojos —¿Quién es él?- contesté con una pregunta evitando la mirada de mi amiga . Hablo en serio ¿quién es el?, no entiendo precisamente a que persona se refiere. —El chico que hoy estaba conversando contigo —dijo levantando el tono de su voz lo que me hizo sentir nerviosa. —Es solo un chico —dije sin importancia levantando mis hombros, Eli volvió a inspeccionarme con la mirada, negó sin creerlo. —¿A un chico?, dime que paso —volvió a insistir. No había pasado nada, no sé porque se comporta de esta manera, es algo absurdo. —No mucho —dije y le empecé a conversar todo lo sucedido hace un par de horas. —¿Entonces eso conversaron? ¹dijo interrogativa, no entendía porque tanto interés. — ¡Si! ¿por que estas tan rara? —Por que —me cogió las manos llenando de preocupación, arrugo sus cejas y su rostro deslumbró tristeza — Vale no quisiera que jamás nadie te vuelva a hacer ni un solo daño más, haz sufrido mucho en tu vida y no te mereces volver a sufrir —mi corazón se arrugó como una bola de papel —no  quiero que nuevamente venga un hombre y te vuelva a lastimar por ende te haga sufrir y que todo eso nuevamente sea participe para que te quieras volver a suicidar —mi amiga me recordó de mis grandes estupideces, su voz tembló, sentí como mis lagrimas se aproximaban —Val eres la más magnifica persona que he podido conocer y ten por seguro que nadie y peor tu se merecen pasar por lo que haz pasado. —Eli, nunca lo volvería a hacer pase lo que pase, jamás se repetirá esa historia, nunca, valoro mí vida y no haría nada por acabar con ella — dije muy triste y cada vez mas arrepentida por lo que quise hacer una vez. —¿Y entonces? —Simplemente es un chico que conocí y que quizás mañana ni se acuerde de que existo — dije tratando de sonreír . —Entiendo. *RECUERDO* —¿Sabes gorda?, ¿sabes por que Bryan te esta conquistando? —dijo interrogando Jisel una maldita que me a hecho la vida imposible. —Fue por que yo se lo pedí fue una apuesta —dijo como si nada con una amplia sonrisa en su rostro operado. —Eres una mentirosa —me negué a creerlo — él no me haría nunca eso— comenté creyendo firmemente en Bryan. —¿Gorda, piensas que sus promesas de amor hacia ti son verdaderas? —se río a grandes carcajadas como una maldita bruja, no dije nada me mantuve en silencio tratando de procesar lo que había dicho —enserio eres muy ilusa, sus promesas son engaños hacía ti, pero tu como tonta las crees, siento lastima por ti cariño — acotó en un estúpida voz aguda, sentí una fuerte presión en mi pecho, tragué saliva y baje la mirada al piso. ¿Bryan no es capaz de haberme hecho algo como eso o si? —No te creo nada. —No me creas y sigue viviendo en el juego en el que estas —levantó los hombros como una niña indefensa. Al oír eso, tomé mi bolso y salí de donde estaba, en busca de Bryan no podía quedarme con esa duda. Él estaba ahí y saque valor de donde ya no había. —¿Fui tan solo una apuesta? ¿eso fue lo que significo para ti? —grité exigiendo respuestas, todos los demás estudiantes que pasaban por el pasillo se quedaron parados viendo el espectáculo del cual era la anfitriona. —No, ¿de qué hablas?  yo te amo lo juro —dijo Bryan con ese gran cinismo. Ahora entendía todo. —Bryan, ya no finjas lo se todo - grite desesperada. —A entonces ya lo sabes —dijo como si nada —entonces que quieres que te diga, crees que una persona como yo se enamoraría de una como tu, no, no te  creas tan importante, y si, todo este asco de teatro fue una apuesta 50 dólares para ser exactos, eso fue lo que me iban a dar si te hacia mi novia, cosa que hasta mi me da ...- lo interrumpí no puedo escuchar mas, me duele y siento como ya estoy llorando. —¿Sabes?¡ eres un hijo de puta!, puedes irte a la mierda y si en algo tienes razón una persona como tu no se merece a una como yo, se que no merezco a una persona que ve como una apuesta a todo, ni aún a alguien que no tiene ni una nuez como cerebro, y peor a uno que .. - me interrumpió. —¡Basta ya cállate! — exigió furioso. —¿Por que me tengo que callar?, que le afecto esas palabras a tu maldito orgullo —grite furiosa. —¡Ya basta! —sus ojos mostraban odio y coraje hacia mí. —Pues no, no pienso ni tengo la mínima intención de callarme, sabes solo tu eres un niño bonito en un cuerpo perfecto ¿pero adentro que hay? nada, eso hay y tu lo sabes muy bien, y estas lágrimas son de felicidad por que me di cuenta a tiempo de toda la basura que eres — Mentí claro que no eran de felicidad en verdad me dolió. Cogí mi maleta que había terminado en el suelo y me fui. * FIN DEL RECUERDO * Todo eso fue algo muy triste, debo admitirlo, no me recuperé en unas semanas, aunque me levanté y decidí afrontar la vida con valentía y esfuerzo. Lo supere como se superan todas las malas cosas en esta vida, lo peor es que no creía en que él me engaño. Cometí errores, demasiados y lo acepto.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD