Respiró hondo y se armó de valor para separarse de él. —Pongo en duda tus palabras —respondió, aún afectada por el explosivo orgasmo que minutos antes había experimentado. Aunque el acto había sido delicioso, no podía dejarse dominar por él. Aún no. Quedaban muchas dudas por aclarar. —¿Por qué eres tan terca? —preguntó el hombre, y la tomó por los hombros para que no se alejara completamente de él. —No soy terca, sino realista. La mirada de Matt se mantuvo por varios segundos sobre ella. Nicole comenzó a sentirse evaluada y eso la incomodaba. —Eres bastante testaruda. De esa manera terminarás haciéndote un gran daño. —¿Qué te importa a ti…? —Me importa y mucho —aclaró el hombre con severidad, interrumpiendo sus quejas. Ella se quedó por un instante en silencio, absorbida por l

