Aaron, el hermano de Rubí, compartió con Sergei la difícil experiencia que había sido para su familia todo lo sucedido. Habló sobre cómo la enfermedad de su padre y el dolor de perder a Rubí habían dejado cicatrices profundas en todos ellos. Para el rey, su hermana había sido su tesoro más preciado, y su ausencia había dejado un vacío insuperable en él. — Esos años fueron difíciles para todos nosotros. Estábamos constantemente al borde de la guerra con la manada de Rasmus —comentó Aaron, con un dejo de amargura en su voz—. Esta es nuestra oportunidad de recuperar a Rubí y poner fin a todo esto de una vez por todas. Entenderás entonces porqué es tan importante para nosotros — dijo mirándolo de reojo. Sergei asintió con solemnidad, comprendiendo la gravedad de la situación. — Vine aquí co

