Capítulo 49

2477 Words

Justo cuando esta a punto de dispararme, uno de sus hombres se acerca a él y susurra algo en su oído. El enojo es evidente y demuestra que esta relacionado conmigo ya que baja el arma con que me apuntaba, mientras tensa su mandíbula. — Tienes suerte. Mucha suerte diría yo. Te doy una hora para que te marches de mi territorio o olvidaré la orden que me dieron de no matarte. — comenta el ministro para después subirse a su auto y marcharse dejándome sola. Por fortuna, al poco tiempo unos autos aparecen en esta calle oscura, mostrando al “respaldo" con el que había entrado al maldito bar de mala muerte. — ¿Se encuentra bien? — me preguntan mientras me rodean. — ¿Dónde está el señor James? — pregunto. — El señor James estaba negociando con el presidente. — Con los suizos ya no se puede n

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD