Dicen que cuando el mal acecha, el mundo cambia, el ruido se detiene, el aire se siente frio y todo parece pesado. Los religioso aseguran que hay horas específicas durante la madrugada en donde el infierno deja salir a sus demonios para que vengan a dañar en la tierra. Los que han vivido experiencias paranormales, dicen que la piel se les eriza, sienten frío en todo su cuerpo e incluso no han podido moverse al sentir el acompañamiento demoníaco, pero, viéndonos tan tranquilos, habiendo aún ruido, sintiendo el aire normal y estando frente a frente con otro demonio me hace preguntarme ¿A que hora debemos regresar al infierno? ¿Quién marcara territorio? ¿Quién va a doblegar a quien? Sus ojos malignos me observan con enojo, pero su sonrisa me dice que esperaba mi visita. Él es un demonio,

