En el momento en que Giuliana consideró que ya había tenido suficiente tiempo de lamerse las heridas pensó que volver al ruedo, otra vez a trabajar, podría hacerle bien. Despejaría su cabeza y era una forma de continuar. De dar vuelta la página. Aparte hacía meses que no veía a su madre. Y ya tenía la entereza suficiente para confrontar a su padre, aunque Chiara le había dicho que había hablado con él para amansarlo en ese tiempo. Nunca había tenido una relación tan cercana con su padre aunque ese último tiempo ya directamente respondía sus mensajes de manera monosilábica para a toda costa evitar cualquier cuestionamiento. Cuando inició su búsqueda laboral y encontró un mail de una consultora laboral, de hacía varios meses, que estaba interesada en su trabajo con el Alzheimer y la invit

