Ally (Jade)
La vida no suele ser como uno espera pero que te sorprendan tanto en una sola hora es el no va más de las posibilidades.
Belkan lejos de entregarme a ese maldito, me pone la pistola entre las manos, apunta a su cuerpo y me obliga a disparar a Colin a poca distancia.
Aunque sus dedos son los que accionan el gatillo, los míos están pagados a la pistola.
¡He cometido un crimen!
—¡Oh, por Dios! Pero, ¿qué has hecho? —intento soltarme de su agarre pero mantiene en mi sitio.
Mi ex rueda por el suelo gritando de dolor. Al menos sé que está vivo. Los demás se envuelven en un tiroteo de fuego cruzado por el que Belakan y yo nos agachamos para no salir heridos. Y por fin me suelto del agarre del arma. Tiemblo. Gimo asustada también, estoy aterrada. No quiero volver a la cárcel.
Se acerca a Colin conmigo entre sus brazos y le dice con odio:
—El que se acerca a mi o a lo que es mío no sobrevive para contarlo. No debiste ir a por mi, ni a por mi mujer —pone el cañón de la pistola en su frente y masculla quitando el seguro —. Mis cosas las termino yo.
Y, ¡pum! Dispara. Lo mata. Al mismo tiempo veo que se le acercan sigilosamente y...
—Belkan —grito.
Un hombre detrás de él intenta matarlo y se da la vuelta ante mi aviso, le lanza una patada para alejarlo de él y finalmente dispara. Luego siento que me intentan tomar del pelo pero rápido me sueltan al morir en el acto por otro disparo suyo.
No puedo más y rompo a llorar. Nunca he estado envuelta en algo así de violento y acabo en los brazos de él que me levanta y pone mis piernas alrededor de su cintura, luego corre conmigo mientras los tiros siguen y siguen y me cubro los oídos en medio de una crisis nerviosa.
Lo siguiente que sé es que vamos en un helicóptero, y me desmayo en sus brazos.
Belkan
Ya nada me sorprende.He visto y hecho demasiado.
Hasta ella. Hasta que la tuve frente a mi poriqr antes no era así... no sentía estás cosas.
Ella es una anomalía, viviendo en medio de una organización criminal y ni siquiera lo sabe. No hace falta decirle eso.
En mi ciudad, sin consentimiento, no pasa nada y espero que haya quedado claro porque Jade es mía... para siempre.
Me siento atraído por ella de maneras que nunca imaginé.
Ella me excita y me intriga.Quiero más que caricias robadas. O nada a lo que tenga que obligarla Lo quiero todo. Y sobre todo a ella.
Mientras la dejo descansar sobre mi cama sé que en el club están trabajando para abrir esta misma noche como si nada. La desnudez de Jade me enloquecen, tengo que confesar que nunca, nunca una mujeres había hecho sentir así
Nunca una mujer me había enamorado en dos palabra y no es que la ame, no... por supuesto que no. Yo no amo. No hago eso, no soy débil pero... es que la deseo constantemente. La deseo más allá de su cuerpo. Algo en ella hace clic en algo en mi y me muero de las ganas de tomarla en mi vida. De tenerla para siempre y no entiendo por qué. Me.gustaria hacerlo pero no lo entiendo.
Preparo la tina. Quiero meterla dentro y hundirme en su cuerpo, besarla hasta descubrir que puedo soportar. Es un enigma para mi y cada cosa que quiero descubrir, me hace sentir que ya voy tarde.
Quiero vivirlo todo de forma apresurada con ella. No sé hasta donde eso sea conveniente pero no lo puedo evitar.
Esta necesidad que me consume por esa mujer va más allá de enterrar mi polla en su cuerpo. Más allá de los negocios, más allá de la verdad.
—¡Ven a aquí!
Mi orden le llega clara nada más abrir sus preciosos ojos. Ella obedece y mi polla salta cuando la veo, por entero... De arriba a abajo.
—No me dejarás ir, ¿cierto?
—¿Dónde quieres ir? —tomo su mano y la ayudo a acercarse, empiezo a respirar agitado ante su aroma embriagador —. Habla.
—Lejos de ti. Lejos de la esclavitud que me propones. Quiero ir con mis amigas, saber que están bien y no las han lastimado.
—Yo no te he propuesto nada, Jade —me quito mi propia ropa y la obligo a sentarse entre mis piernas mientras el agua salpica por fuera mi bañera —. Tú me perteneces. Pero haré que disfrutes de hacerlo y cuando te dejé ir estarás tan rota que suplicaras justamente por lo contrario y yo no me quedaré. Porque nunca lo hago. Tomo lo que quiero y sigo mi camino... es tu turno de dármelo, luego lloraras y de todos modos me habré ido.
No pienso mentirle, es la verdad. Yo no amo, no tomo más de lo quenpuedo soportar y no cambio
Cuanto antes lo sepamos los dos, mejor.
Algo me dice que ella esconde más de lo que creo y yo sé que aunque no me la pueda sacar de la cabeza, es solo deseo... con el tiempo el deseo se aprende a controlar.
—Cuando llegue ese día —murmura mientras desando los labios de su sexo con mis dedos —, elige bien el camino que tomaras porque te aseguro que nunca te perdonaré esto que me estás haciendo... aunque gima tu nombre esta noche.
La penetro co fuerza, haciendo que se muerda los labios y totalmente enloquecido por su bravía beligerancia. Entonces digo:
—La necesidad hará que te tragues tus palabras, hermosa Jade —la muevo fácilmente dándole la vuelta entre mis brazos poniéndola a horcajadas con mi polla en su entrada, sin preservativos... con ella no quiero y no lo necesito —... eso te lo juro.
—Esperemos que ese juramento aplique solo a mi porque si lo hace para ti también... sufrirás por primera vez una privación emocional.
Es ducld ver que tiene sueños... pero yo los leo más bien como utopías. Eso nunca pasará.