Estamos en la casa de Vladimir, nos invitó a pasar el día y vinimos mas que gustosos, al menos yo que me la paso encerrada y sola con mi hija, hay veces que no meto un bocado hasta que llega Dimitri, es horrible estar así, siento que en cualquier momento hablo con las paredes. Estoy cambiándole el pañal a Zoya en una habitación cuando escucho voces, me arrimo a una puerta y los veo a los dos hablando como discutiendo por lo bajo. —¿Qué vas a hacer?. —dice Vladimir mirándolo de frente. —Se tiene que ir... Es el trato y sigue en pie. —Piensa un poco Dimitri... Es la madre de tus hijos, podrían tener algo de verdad como lo tengo con Mara. —Lo tenemos, pero solo la compré nada mas. —Tu la elegiste y fue por algo. —lo golpea con un dedo en el pecho—. Te dije que no lo hagas pero como si

