Tenemos que llevar a Zoya a control, hace mucho calor aun con la fecha en la que estamos por eso intento ponerle ropa ligera y yo hiervo, embarazarme, dando pecho, con Dimitri encima todo el día, siento que me quemo sola, aunque me baje mil litros de agua sigo igual de acalorada y sintiendo que no se me saca la sed, pensando en todo eso preparo todo lo de mi hija y miro el carnet de vacunas, si no estoy mal le tocan dos este mes, pucha, espero no le duela mucho porque lo que ha ella le hace mal me lo hace a mi. —¿Qué miras?. —Viendo cuántas vacunas le tocan. —¿Y cuántas son?. —Creo que dos pero estoy en duda porque aun no lo entiendo mucho. - guardo el carnet en el bolso de mi hija y él agarra a Zoya. —Vamos entonces. —Si. —vamos a la camioneta en donde maneja Mateo siempre, eso

